Ante los reveses para el descubrimiento de una vacuna contra el VIH, las diversas variables sobre prevención concentraron esta semana los debates en la mayoría de los cientos de paneles de la XVII Conferencia Internacional sobre Sida que por primera vez se realiza en América Latina.
Unos 12 millones de infecciones por VIH podrían ser evitables cada año si se pusieran en marcha verdaderas políticas de prevención que combinen varios métodos, consideró Peter Piot, el director de ONUSIDA en el marco de la conferencia a la que asisten unas 22 mil personas de 180 países.
El condón y la provisión de jeringas para adictos siguen siendo los métodos más eficaces para evitar el contagio, según los expertos, pero otros dos se integraron con fuerza durante la reunión mundial: la circuncisión y el afianzamiento de la idea del tratamiento antirretroviral.
Estudios de científicos estadounidenses hechos en Africa subsahariana demostraron que la extirpación del prepucio reduce a la mitad el riesgo de ser infectado por el VIH.
La «vacuna quirúrgica» podría beneficiar sobre todo a Africa donde viven dos tercios de los 33 millones de personas que viven con VIH en el mundo.
La circuncisión es eficaz porque el prepucio interior es un punto de entrada fácil para el VIH. Es rico en las llamadas células Langerhans, tejido que el virus del VIH encuentra particularmente sencillo de pegarse y penetrar, expusieron científicos estadounidenses.
La terapia antirretroviral como prevención también es una posibilidad que apenas empieza a ganar adeptos y en la Conferencia de México se convirtió en uno de los temas centrales de debate.
La idea de que al aumentar la proporción de pacientes con VIH que están bajo tratamiento antirretroviral disminuye sustancialmente la posibilidad de transmitir el virus, fue defendida en la reunión sobre todo por Julio Montaner, profesor en Medicina de la Universidad de British Columbia, basado en un estudio que arrojó una disminución del 50% de contagios.
Montaner, uno de los más prestigiosos expertos en el tema, apuntó que si a mayor carga viral hay más posibilidades de transmisión, al disminuir la misma con el tratamiento se reduce la posibilidad de contagio.
El combate a la homofobia, el estigma y la discriminación también fueron destacados por expertos y organizaciones no gubernamentales como elementos primordiales en la prevención y tratamiento de la enfermedad durante la cumbre en el enorme centro Banamex.
Varias coloridas manifestaciones contra esas conductas sociales se realizaron en la ciudad de México en el transcurso de la conferencia, que comenzaron con una marcha multitudinaria el sábado y siguieron en días sucesivos, con la participación de figuras como la cantante escocesa Annie Lennox.
El ex presidente de Estados Unidos Bill Clinton y el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, fueron otras de las conocidas figuras que llevaron su mensaje contra el sida.
El primero de los momentos más emotivos de la cumbre lo aportó Karen Dunaway, una niña hondureña de 12 años que vive con VIH, quien habló en nombre de los 33 millones de portadores en el mundo.
«Muchos queremos ser médicos, maestros; yo quiero ser cantante, pero lograr esos sueños será posible cuando nos aseguren medicamentos, cuando nos acepten en los centros educativos y crecer en un ambiente sin violencia, estigma y discriminación», dijo Keren, que recibió la mayor ovación en el acto de apertura.
Reflejo de esas marginalización es el hecho de que 66 países continúan imponiendo restricciones para ingresar, visitar o residir en su territorio a los portadores del VIH, denunciaron organizaciones civiles.
La conferencia del Sida, en la que se conocieron los avances en la lucha contra la enfermedad pero de la que no salió la cura, se alternó con la Aldea Global donde se hizo frente a la dura realidad de la enfermedad con un sinfín de expresiones artísticas en un espacio de 88 mil metros cuadrados.
Muestras de fotos, documentales, ópera, guapango, rap, obras de teatro y hasta cortes de pelo gratuitos sirvieron en ese espacio para transmitir el lema de la reunión mundial: acceso global a tratamiento, cuidado y prevención para detener el virus que a 27 años de surgido ha matado a 25 millones de personas.
Los responsables de salud en el mundo tendrán que rendir cuentas por el fracaso en el cumplimiento del acceso universal a tratamiento médico para todos los portadores de VIH, advirtieron los jóvenes durante la Conferencia Internacional sobre Sida en México.
«Es un desafío asegurar que todos los ministros rindan cuentas sobre todas las declaraciones firmadas» para dar acceso universal a los portadores del virus de inmunodeficiencia humana adquirida (VIH) antes de 2010, dijo Anhelies Mesman, representante de los jóvenes en la cita mundial que concluyó ayer en la capital mexicana.
«Todos rendiremos cuentas en cuanto al fracaso de no cumplir con el acceso universal en 2010», indicó la joven en la sesión final del encuentro.
Los presidentes de la XXVII Conferencia Internacional sobre Sida, Pedro Cahn y Luis Soto, lamentaron momentos antes el retraso en el cumplimiento de la meta de acceso universal a los tratamientos de VIH previsto para 2010.
También en la clausura de la conferencia, los relatores coincidieron en que aún queda mucho por hacer para enfrentar esta pandemia que afecta a 33 millones de personas en el mundo, de las cuales sólo 4 millones recibe tratamiento.
Los cerca de 22 mil asistentes a la cumbre inaugurada el domingo en la Ciudad de México, esperaron en vano «buenas noticias sobre la vacuna después de los últimos fracasos de las investigaciones», reconoció en su presentación Guido Silvestre, experto en temas biológicos y patogénesis del sida.
Pero esto no será posible hasta que haya más investigación sobre la interacción del VIH y el sistema inmunológico, mientras tanto habrá que mejorar la aplicación de tratamientos retrovirales y la prevención, añadió.
Los relatores hablaron de la necesidad de intensificar medidas para disminuir la incidencia con medidas como la circuncisión, el uso del condón femenino y las campañas para sustituir las jeringas entre los consumidores de droga.
Sin embargo el llamado generalizado fue al reconocimiento de que el acceso universal «sólo será posible si en el centro de todas las políticas de salud se pone el tema de derechos humanos», porque el sida es una enfermedad que afecta a los grupos sociales más desfavorecidos e invisibles para los gobiernos.
Los jóvenes estuvieron representados por primera vez y a través de la ONG Youth Force en la cita mundial que convocó a científicos, funcionarios internacionales y delegados de sectores de la sociedad incluidos prostitutas, travestis, homosexuales, indígenas y jóvenes, entre otros.
Además siete niños hicieron una primera participación como reporteros, en un espacio en el que hubo desde conferencias científicas, declaraciones políticas hasta manifestaciones sociales y culturales de todas las regiones del mundo.