La Defensoría del Pueblo Maya solicitó al Gobierno la instalación de una mesa de diálogo para dar fin al conflicto que ha dividido a la población de ese municipio.
lahora@lahora.com.gt
Del Estado de Prevención decretado por el presidente ílvaro Colom hace un mes, se han derivado más problemas en las comunidades de San Juan Sacatepéquez donde existe distanciamiento entre pobladores por la instalación de una planta cementera.
Justo Mendoza, representante de la Coordinadora Nacional Indígena y Campesina, indicó que la tensión continúa en la aldea Las Trojes y las comunidades circundantes, por los enfrentamientos entre pobladores.
A criterio de Mendoza, los grupos que apoyan la instalación de la planta están siendo financiados por el consorcio cementero para contrarrestar a los que se muestran en oposición.
«Sabemos que si se instala esa planta vamos a perder la calidad de nuestra tierras y se van a producir deslaves, además de una buena cantidad de contaminación del aire y agua», señala.
Llamado de Paz
Francisco Raymundo, de la Defensoría del Pueblo Mayas (DPM), reconoce que las condiciones en San Juan Sacatepéquez necesitan ser atendidas como una prioridad por el Gobierno.
En consecuencia, solicitó que la intervención de altos funcionarios del Ejecutivo, la Iglesia Católica y el Sistema de Naciones Unidas en Guatemala para instalar con prontitud una mesa de diálogo.
«No es posible dejar mucho tiempo para abordar esta problemática (…) necesitamos que la paz llegue otra vez a la población de San Juan», refirió.
Mendoza considera que la mesa de diálogo no podrá instalarse hasta que no se resuelvan los problemas que afectan a los grupos de oposición, quienes reclaman la libertad de los 42 pobladores que fueron apresados durante el Estado de Prevención y un aporte económico para sus familias.
Dentro de las peticiones expuestas por la DPM, también se incluye una solicitud para que el Ministerio Público investigue a profundidad la muerte de Francisco Tepeu, quien presuntamente falleció durante los enfrentamientos en Las Trojes.
«Necesitamos una mesa de diálogo con principios de justicia y sensibilidad humana, anteponiendo los intereses sociales y de la nación», puntualizó Raymundo.