La única miembro del Tribunal Constitucional (TC) boliviano dijo que el referendo revocatorio de mandatos previsto para el 10 de agosto debe detenerse, lo que levantó polémica en el país y provocó que el gobierno anunciara hoy que la procesará por prevaricación.
La magistrada Silvia Salame del TC, organismo paralizado hace más de medio año por falta de quorum, consideró que la Corte Nacional Electoral (CNE) debe frenar el referendo revocatorio de mandato, hasta tanto el órgano de control constitucional se pronuncie sobre una demanda interpuesta por un diputado opositor contra ese proceso electoral.
Según miembros del gobierno, como el viceministro de Coordinación Sacha Llorenti, la opinión de Salame «no tiene efecto legal alguno».
El ministro de Defensa, Walker San Miguel, un destacado constitucionalista dijo que el gobierno iniciará a Salame un juicio por prevaricación por haber «asumido una determinación política antes que legal»
«Hice el pronunciamiento oficial. El Tribunal Constitucional no tendrá quórum para dictar resoluciones, pero sí tiene atribuciones para hacer respetar la institucionalidad», respondió Salame.
Por falta de designación de magistrados -que el Congreso no atendió por desinteligencias entre la oposición y el oficialismo-, el TC dejó de atender 2600 expedientes en proceso y afectó el trámite de 17.182 personas, según informe oficial.