Los rectores de las universidades públicas y privadas de Costa Rica se reunirán la próxima semana para discutir formas de elevar la calidad de la formación que entregan sus instituciones, la que ha sido cuestionada por expertos que aseguran que en el país «se regalan títulos».
Cuatro universidades públicas y medio centenar de instituciones privadas operan en este país, que posee los mayores niveles educacionales de América Central, aunque algunos han criticado que la calidad de la enseñanza ha decaído en el último tiempo de la mano de la proliferación de centros privados.
El cónclave universitario fue convocado para el 1 de agosto por el rector de la Universidad Nacional y presidente del Consejo Nacional de Rectores, Olman Segura, quien destacó que ésta será la primera vez que los centros de formación superior públicos y privados hablarán sobre la calidad de la educación que imparten.
«No es que las universidades públicas les darán una cátedra a las privadas o al revés, sino que conversaremos en un ambiente cordial para buscar métodos que eleven la calidad» de la formación, dijo Segura a la prensa.
«No nos acusaremos de nada ese día», agregó, explicando que en la reunión de rectores también participarán los encargados del Consejo Nacional de Educación Superior, que supervisa a las universidades privadas.
La calidad de la educación superior ha estado bajo un creciente cuestionamiento en el último tiempo en el país, pues se critica la supuesta facilidad que tienen los estudiantes para ingresar a las universidades y las pocas exigencias que deben cumplir para graduarse.
Incluso el embajador de Costa Rica ante la Unesco, Jacques Sagot, publicó hace unos días una columna de prensa afirmando que «en Costa Rica se regalan títulos» universitarios.
«Todo el mundo lo sabe, y todo el mundo juega el juego, y todo el mundo acepta formar parte del pacto tácito que así se establece entre universidades y estudiantes. Sí, en Costa Rica se regalan títulos, y estoy aquí para denunciarlo y sancionarlo públicamente», escribió Sagot en el diario La Nación.
«Costa Rica se ha llenado de universidades «de garaje». Cualquier galerón vacío es hoy en día transformado, como por arte de birlibirloque, en universidad, con toda la escolástica dignidad que la palabra supone. Licenciaturas, maestrías, doctorados son expedidos como si de cédulas de identidad se tratase», agregó.
La gran cantidad de recién graduados que hay en Costa Rica ha captado el interés de universidades chilenas, que buscan atraer estudiantes extranjeros a sus programas de postgrado, y que la próxima semana, en vísperas del cónclave de rectores, harán una presentación en San José en busca de postulantes.