UE celebra detención, pero es prudente sobre avances con Serbia


Pese a celebrar la detención del ex jefe polí­tico de los serbobosnios durante la sangrienta guerra de Bosnia, Radovan Karadzic, la Unión Europea se mostró hoy prudente sobre el impacto que podrí­a tener esa captura para desbloquear un crucial acuerdo UE-Serbia.


«Â¡Por fin! Esperamos esto durante trece años. Es una página que se da vuelta», dijo el canciller francés Bernard Kouchner, cuyo paí­s ejerce la Presidencia de la UE, al llegar a una reunión con sus homólogos europeos en Bruselas.

«Ciertamente es algo bueno para el acercamiento entre Serbia y la UE, pero las cosas se deciden entre 27 y diremos «de acuerdo, Karadzic fue detenido, pero Mladic no»», agregó, en referencia al otro prófugo más buscado por la justicia internacional, el general Ratko Mladic, ex jefe militar de los serbobosnios.

Karadzic, detenido anoche en Serbia, y Mladic están acusados de genocidio por su papel en la masacre de Srebrenica (este de Bosnia), donde casi 8 mil musulmanes fueron eliminados en julio de 1995, en la peor matanza cometida en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.

El arresto de estos dos criminales de guerra condiciona la entrada en vigor del Acuerdo de Estabilización y Asociación firmado por la UE y Serbia en abril pasado, ya que los europeos, con Holanda a la cabeza, exigen para ello una «plena cooperación» de Belgrado con el Tribunal Penal Internacional (TPI) para la ex Yugoslavia.

«Debemos hablar con el procurador del TPI, pero estoy casi seguro de que dirá que hay plena cooperación», indicó con optimismo el Alto Representante de la UE para la Polí­tica Exterior, Javier Solana, presente en la reunión en Bruselas.

Mientras tanto, el tono era de prudencia, incluso entre aquellos paí­ses más favorables a un rápido avance de Serbia hacia la UE, entre ellos España, como admitió el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos.

«Creo que hay que colocar en la mesa todos los elementos. España es favorable a avanzar lo más rápido posible a una perspectiva europea de Serbia, pero hay que trabajar con el consenso de todos los Estados miembros», dijo Moratinos.

«Es un paso positivo, por supuesto, pero todaví­a hay mucho por hacer. Todaví­a hay algunos criminales a los que hay que detener antes de que podamos avanzar», coincidió de su lado el ministro finlandés, Alexander Stubb.

De todos modos, Moratinos no dejó de saludar «una muy buena noticia», que «devuelve el sentimiento de que Serbia tiene compromisos con los principios y valores de la Unión Europea y demuestra el coraje y la valentí­a» del nuevo gobierno serbio.

En efecto, el arresto de Karadzic se dio apenas diez dí­as después de la formación en Belgrado de un gobierno proeuropeo, que reúne al presidente Boris Tadic y a los socialistas del difunto Slobodan Milosevic.

El canciller serbio, Vuk Jeremic, viajó hoy a Bruselas para convencer a los europeos de la buena fe de su gobierno.

«Estamos en el poder desde hace dos semanas y somos muy serios en lo que concierne a nuestro futuro europeo. Lo hemos probado ayer», dijo Jeremic.