La educación alternativa sobre derechos humanos


Ante los fracasos del sistema tradicional de educación se intenta ofrecer métodos alternativos para formar valores.

En un paí­s con enormes deficiencias en su sistema de educación, algunos sectores intentan cambiar el sistema de aprendizaje, haciéndolo más lúdico y que incluya la formación de valores.

Ligia Flores
lahora@lahora.com.gt

Apoyar y defender los derechos humanos fundamentales de la ciudadaní­a guatemalteca es lo que se busca a través del «Canto por los Derechos Humanos», evento que a través del arte y la distribución de material informativo ha recorrido varias ciudades del paí­s creando conciencia en la población.

Antigua Guatemala, Zacapa y, recientemente, Quetzaltenango, han sido los escenarios del evento, impulsado por la Procuradurí­a de los Derechos Humanos (PDH). Según Sergio Morales, titular de la institución, «a través de la música se promueve una cultura de respeto, denuncia y defensa de los derechos de las personas».

Desde abril pasado se inició una serie de conciertos musicales con la participación de artistas nacionales, entre ellos cantantes, malabaristas, cómicos y la instalación de una biblioteca móvil que provee gratuitamente documentación a quienes asisten.

El viernes 18 recién pasado las actividades se desarrollaron por tercera ocasión, en la ciudad de Quetzaltenango. «Con el arte y la cultura podemos encontrar una mejor actitud hacia la búsqueda de un nuevo tipo de relaciones entre los seres humanos», dijo el magistrado de conciencia.

«Un enemigo del pueblo»

Una fuente de agua ha sido contaminada, la población se ha percatado y, sin embargo, no reacciona. En el pueblo habita el doctor Stockman, única persona que quiere denunciar el hecho, pero se encuentra con varios personajes que se oponen y no le permiten expresarse.

Dora de Beteta, directora de promoción y educación de la PDH, indica que el argumento de la obra teatral titulada «Un enemigo del pueblo», del dramaturgo noruego Henrik Ibsen, es «una forma amena y divertida de hacer conciencia entre estudiantes sobre los derechos humanos».

Beteta asegura que esta es una forma alternativa de educar a la niñez y adolescencia, para que conozcan sus derechos e identifiquen cuando son transgredidos. «Es una manera amena y lúdica de aprender sobre derechos humanos», sostiene.

La temporada teatral de «Un enemigo del pueblo» se efectuará durante julio a unos 1,500 estudiantes de la capital, de establecimientos públicos y privados, en el Gran Centro Cultural Miguel íngel Asturias. Las presentaciones continuarán en Quetzaltenango durante agosto, en el teatro municipal.

El 24 de julio la obra se presentará a funcionarios públicos, y esperamos que el próximo año, se haga en todo el interior del paí­s», aseguró la entrevistada.

La presentación de la obra incluye el componente pedagógico de talleres con estudiantes «para el análisis profundo del contenido de la obra y para que también se motiven a participar en teatro sobre derechos humanos», puntualizó Beteta.