COSAS DEL CALOR


Moscú. Un ruso vierte agua sobre su halcón para refrescarlo de los 32 grados Celcius que se registran en esa zona.

El mundo, complejo y con mucho por descubrir. En su redondez deja al ser humano con un poco de todo. Hay latitudes en que en este momento pasan temporales que causan estragos, mientras tanto, en otras partes del globo las personas salen a las calles para refrescarse del sofocante calor.

REDACCIí“N LVDM

Ningbo. Un rayo fue captado durante una tormenta que azotó esta ciudad en China. Las inundaciones y aludes de lodo fueron causados por dos dí­as de lluvias torrenciales.BELGRADO.  Decenas de personas se refrescan en una piscina al aire libre durante un caluroso dí­a de verano en Serbia con temperaturas registradas en casi 38 grados Celsius.TAICHUNG. Un socorrista (izquierda) instruye a la gente para desplazarse con seguridad en las calles inundadas en Taiwán, después del paso del tifón Kalmaegi.BUENOS AIRES. Dos personas disfrutan del sol en la capital argentina, dejando por un lado los gorros y bufandas tí­picos de esta época de invierno, que se modificó por la ola de calor.MONTEVIDEO. Una mujer juega con sus perros en la playa de Pocitos de Montevideo. Una ola de calor sin precedentes abarca la costa atlántica de América del Sur.

Por ejemplo, la costa atlántica sudamericana viví­a desde el miércoles una inusual ola de calor en pleno invierno austral, con temperaturas cercanas a los 30 grados Celsius, muy superiores a lo habitual en esta época del año.

Acostumbrados a temperaturas debajo de los 10 grados en un julio tí­pico, los pobladores de Buenos Aires o Montevideo dejaron de lado abrigos, gorros y bufandas y revolvieron en sus armarios en busca de ropa más estival.

No muy lejos de Guatemala, justamente en el estado mexicano de Tamaulipas se vive en alerta por fuertes tormentas que han dejado decenas de miles de damnificados.

Se han registrado al menos 19 muertos en México desde el inicio de la temporada de lluvias en junio pasado.

Guatemala no es la excepción, el invierno, que si bien ha bajado de ritmo mantiene la alerta de la llegada de la temporada de huracanes. í‰stas son cosas del mundo, deteriorado cada vez más por la mano del hombre.