Esperanzas en el Bono 14


El ser humano vive de esperanzas, ilusiones y toda una gama que justifica la espera de momentos por demás gratos y felices. Perderí­a su condición si no fuese así­, propenso a reaccionar en la mejor forma ante situaciones como el Bono 14. Una prestación laboral que se mantiene en ascuas en la mente de este beneficio.

Juan de Dios Rojas
jddrojas@yahoo.com

Establecido durante un gobierno militar de facto, significa la concreción de infinidad de planes, concebidos con mayor fuerza gracias a la publicidad y mercadeo. Desde su inicio, tiempo considerable atrás es el medio capaz de satisfacer ingentes necesidades en la población, pendiente siempre que llegue a ser realidad.

Dos factores preponderantes entran en juego y se encargan mediante los avances tecnológicos abundantes de promocionar con insistencia manifiesta el Bono 14. Al emplear sistemáticamente las técnicas exprofeso, llenan su cometido, puesto que fomentan a lo grande el consumismo, potente acción llevada a cabo.

Hasta en la sopa encontramos sublimales dirigidos a enrolar a medio mundo, a tí­tulo de clientelismo en ocasión de tener en sus manos el aludido Bono 14. Acaso parten del elemental principio que reza;»quien no hace propaganda no vende». Además existe a ojos vista la infaltable competencia, inclusive en época de crisis económica.

De alguna forma dicha competencia es permitida, según la ética y responsabilidad de las agencias encargadas, empero ciertas acciones pecan de competencia desleal. El desarrollo, es pauta, que garantiza los afanes promocionales dentro del perfil propagandí­stico que genera al final de cuentas, beneficio y éxito en la cuenta.

Los recipiendarios de tan importante prestación laboral, por cierto en grandes dimensiones, tocantes al sector público y privado, hacen con antelación su presupuesto. Sin embargo, un indebido manejo, fuera de la realidad conduce a desbarajustes monetarios, lejos de representar el soporte conveniente.

Este aspecto por sabido se calla implica la utilización correcta de los dineros adicionales con carácter anual, justo en el mes de julio, conforme lo establecido en ley debe ser otorgado sin excusa ni pretexto no más allá de la primera quincena. Por lo mismo, julio se espera como una bendición.

Semeja el arribo del bono 14, la alegrí­a y felicidad compartida con el grupo familiar en ocasión de la Navidad y Año Nuevo. Así­ cumple a plenitud el verdadero espí­ritu por el cual fue establecido en años pasados del siglo XX cuando el costo de la vida era bajo, la canasta básica también y los combustibles.

Como de todo hay en la viña del Señor, resulta lamentable el hecho que en manos carentes de conciencia y responsabilidad se hace agua esta prestación. Se vuelve humo en el acto por otros intereses no apegados a la corrección y sentido deseable, mientras que el resto del clan familiar se queda viendo el cielo estrellado.

Es hora que su uso responda a favorecer ampliamente al beneficiado y a los suyos, habida cuenta que ya institucionalizado se convierta en algo necesario como esperado. Quien sabe emplearlo tal y como se debe tendrá en su rostro la satisfacción del deber cumplido.

Hay que reconocer por otra parte cuantos connacionales están fuera del anual beneficio por ser parte del enorme sector de guatemaltecos en condición de desempleo. El anuncio del mismo por todos los medios, sólo atormenta y abate su corazón.