Un nuevo conflicto


La declaración del Presidente criticando en una forma inusualmente severa al gobierno de í“scar Berger, ofrecida a una agencia internacional de noticias, viene a poner sobre el tapete un nuevo conflicto porque, sin duda alguna, surgirán abundantes opiniones a favor y en contra de lo que hizo el ingeniero Colom al cuestionar en una forma tan directa y categórica el trabajo de su antecesor.


El antecedente de este caso, repetido además en la declaración de Colom, es el tema de la terminal aérea La Aurora que sigue siendo objeto de crí­ticas, no obstante que el mismo Gobierno tuvo que reconocer que el trabajo de la OACI estaba bien hecho y, además, justipreciado. Pero en la arremetida de ayer nuevamente se critica esa obra, aunque no por sobreprecios, sino por haber utilizado recursos de salud, educación y los que debí­an ir para atender a las ví­ctimas del huracán Mitch.

Pero en el fondo, y eso es lo que dará lugar al conflicto, el ataque del Presidente va más allá de cuestionar a su antecesor, porque es un ataque directo a la polí­tica informativa de medios que según él tienen un criterio selectivo a la hora de actuar como fiscalizadores. El ingeniero Colom se quejó de la forma en que lo tratan a él los medios de prensa y lo comparó con la escasa o casi inexistente crí­tica que se hizo a su predecesor, a quien señaló de haber realizado un gobierno de empresarios dando a entender que la agenda de la prensa nacional está vinculada estrechamente con el sector empresarial del paí­s y que por ello no dijeron nunca nada de lo que él considera el peor gobierno de la historia, el más nefasto, para usar sus propias palabras.

Luego de la transición, desperdiciada en buena medida por este gobierno porque no tení­a integrados equipos para recibir la información, todo parecí­a indicar que habrí­a una perdurable luna de miel entre Berger y Colom. Es más, oficialmente se hizo reconocimiento a la labor del primero en el mismo acto de toma de posesión del segundo, lo cual difiere de lo que ahora en forma tan brutal ha dicho.

En el tema de los fideicomisos y manejos de ese tipo que fueron especí­ficamente señalados por el ingeniero Colom al corresponsal de EFE, es indispensable que la semana próxima abunden en detalles porque no puede quedar un asunto tan delicado como simple chisme. Y falta ver aún la reacción de la prensa más proclive a Berger, señalada de manera directa y contundente por el presidente Colom.