El ministro de Exteriores y el principal negociador iraníes se mostraron hoy optimistas por la participación de Estados Unidos en las negociaciones de hoy en Ginebra sobre el programa nuclear de Teherán.
Tras la decisión de Washington de asistir a esa reunión, el canciller iraní Manuchehr Mottaki admitió además la posibilidad de hablar directamente sobre la apertura de una oficina de intereses norteamericana en Teherán y de establecer enlaces aéreos entre ambos países, lo que parece anunciar un cambio radical entre Teherán y Washington, que no mantienen relaciones diplomáticas desde 1980.
El principal negociador iraní, Said Jalili, se reunirá hoy en Ginebra con el jefe de la diplomacia europea Javier Solana para discutir un paquete de incentivos ofrecidos a Teherán en junio por las seis potencias implicadas en las negociaciones (Gran Bretaña, China, Francia, Alemania, Rusia y Estados Unidos), a cambio de que Teherán congele su proceso de enriquecimiento de uranio.
En un giro político espectacular, Washington enviará al subsecretario de Estado William Burns a las negociaciones.
La participación de Estados Unidos es «un nuevo enfoque positivo», dijo el canciller iraní, Manuchehr Mottaki, desde Ankara, donde se encuentra de visita.
«Espero que este avance (en el formato de la negociación) se refleje también en el contenido de las conversaciones», puntualizó. «Si las negociaciones continúan así, espero un resultado positivo», afirmó.
Será la primera vez que un representante de Washington participa directamente en negociaciones sobre el programa nuclear de Teherán.
Hasta ahora Estados Unidos había exigido que Irán detenga el proceso de enriquecimiento de uranio para sentarse en la mesa de negociaciones multilaterales con la república islámica.
«Lo que nos importa es saber con qué actitud participarán en las conversaciones. Si es con una actitud constructiva y se abstienen de los errores del pasado, seguro que tendremos discusiones constructivas», matizó el principal negociador iraní, Said Jalili, citado por la agencia oficial iraní Irna.
«En las conversaciones abordaremos los puntos comunes de ambos paquetes y las ideas de ambas partes para continuar las negociaciones», añadió Jalili.
El negociador se refería a los incentivos ofrecidos por las grandes potencias y a otra propuesta paralela presentada por Irán, centrada en «la utilización pacífica de la energía nuclear», si bien no menciona la suspensión del enriquecimiento de uranio.
Jalili, que preside el Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, estará acompañado en Ginebra del número dos del Consejo, Ali Bagheri.
Varios responsables iraníes han dicho anteriormente que esperan que el encuentro de Ginebra propicie un marco y un calendario para futuras negociaciones.
Solana reconoce que la participación estadounidense «sólo puede tener un impacto positivo», aunque destacó hoy que no ve «ningún» signo de avance por el momento. «Espero que ese signo se produzca mañana», declaró.
Para que haya «progresos», dijo el canciller francés Bernard Kouchner, los iraníes tendrían que aceptar la idea de congelar inmediatamente el enriquecimiento de uranio o mantenerlo en su nivel actual, lo que Teherán ha rechazado hasta ahora.
En ese caso los iraníes se comprometerían a no poner en marcha nuevas centrifugadoras para seguir enriqueciendo uranio, según un calendario y modalidades de vigilancia que están por negociar.
Por su lado, las seis potencias, se comprometerían a no añadir más sanciones a las tres resoluciones punitivas ya adoptadas contra Irán por la ONU.
La secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice, confirmó hoy que Estados Unidos había cambiado su abordaje de la cuestión nuclear iraní al decidir enviar un emisario a las discusiones del sábado en Ginebra.
«Esta decisión de enviar al secretario de Estado adjunto (William) Burns es una afirmación de la política que hemos venido llevando a cabo con nuestros aliados europeos… desde hace algún tiempo», dijo Rice.
«Se trata, en efecto, de una fuerte señal al mundo entero de que hemos sido muy serios con esta diplomacia y que seguiremos siéndolo».