A pesar de las turbulencias que atraviesa el sector del transporte aéreo, los fabricantes de aviones Airbus y Boeing cosecharon buenos resultados esta semana en el Salón Aeronáutico de Farnborough, aunque el futuro no se anuncia tan rosa.
Airbus, filial del grupo aeronáutico europeo EADS, se jactó de haber tenido el «segundo mejor» Farnborough de su historia, con un total de 256 pedidos firmes y compromisos de compra por un valor acumulado de 40.500 millones de dólares.
El grupo europeo batió a su gran rival, el estadounidense Boeing, que obtuvo 205 pedidos por un monto de 25 mil millones de dólares, y eso incluyendo 12 mil millones de dólares de contratos ya contabilizados en el balance comercial del grupo, sin haber develado hasta ahora el nombre de los clientes.
Boeing calificó no obstante la semana de «muy constructiva».
Los dos fabricantes buscaron tranquilizar a los inversores sobre sus perspectivas.
Airbus predijo una desaceleración de los pedidos en el segundo semestre y el año próximo, pero consideró que la tendencia a largo plazo sigue siendo positiva, mientras Boeing dio cuenta de una demanda «aún fuerte» y subrayó que 2008, sin igualar las cosechas anteriores, será pese a todo «un buen año».
Pero la mayoría de los expertos se muestra menos optimista.
«Los industriales del sector dicen que la coyuntura se degrada pero que esto no tiene un impacto significativo en su carnet de pedidos. Pero pensamos que no están lo suficientemente inquietos», sobre todo en relación al impacto que tendrán las dificultades de las aerolíneas estadounidenses, dijo un analista de un banco francés que pidió el anonimato.
El Salón de Farnborough, en las afueras de Londres, confirmó el creciente poderío de las aerolíneas del Golfo, una región enriquecida por la bonanza petrolera, que anunciaron varios contratos gigantescos.
Etihad, de Emiratos Arabes Unidos, ordenó 205 aparatos (contando opciones y derechos de compra), por un valor estimado de 43 mil millones de dólares.
DAE Capital, una empresa de alquiler de aviones establecida recientemente en Dubai, firmó un cheque valorado en 12.600 millones de dólares por la compra de 100 Airbus, y FlyDubai, la futura compañía a bajo coste del Emirato, encargó 54 Boeing por 4 mil millones de dólares.
Casi todos los demás pedidos significativos tuvieron su origen en los países emergentes, como Corea del Sur, Rusia o China, mientras Boeing predijo este mes que el mercado chino sería en 20 años mayor que el actual mercado norteamericano.
Airbus anunció asimismo un pedido firme de 2.100 millones de dólares a precio de catálogo de parte del consorcio sudamericano Synergy Aerospace, que le encargó 10 aviones de largo recorrido A350-800 XWB.
Este contrato confirmó un protocolo de acuerdo firmado en febrero por el fabricante de aviones y el consorcio, principal accionista de las aerolíneas Avianca y SAM en Colombia, Oceanair en Brasil y VIP en Ecuador.
Los grupos del sector se beneficiaron además de este escenario de ensueño -con unos 1.500 periodistas acreditados, según los organizadores- para jactarse de sus esfuerzos en materia de medio ambiente, sobre todo el canadiense Bombardier, que lanzó con bombos y platillos su C-Series, un avión de corto a mediano recorrido más ahorrador de combustible.
Como explicó en el Salón el presidente de la Asociación Internacional del Transporte Aéreo, Giovanni Bisignani, la reducción del consumo de queroseno se convirtió en una «cuestión de supervivencia» para las aerolíneas, estranguladas por la disparada de los precios del petróleo.
Reservado de lunes a viernes a los profesionales, Farnborough abrirá este fin de semana sus puertas al público.
Este salón aeronáutico, considerado el más importante del mundo después del de Le Bourget, cerca de París, se celebra cada dos años, en alternancia con el salón francés. Este año festeja el 60º aniversario de su creación.