Los restos de unas 900 víctimas de la guerra interna que vivió Guatemala durante 36 años estarían sepultados sin identidad en un cementerio capitalino, advirtió la Fundación de Antropología Forense de Guatemala, entidad independiente que colabora en la búsqueda de desaparecidos.


Autoridades forenses estiman que en el osario del cementerio La Verbena habría unos 6 mil cadáveres, pero solamente serán analizados los que presenten heridas por proyectiles de armas de fuego o que tengan señales de violencia.
Según informes históricos, entre 1979 y 1983 los cuerpos de miles de personas torturadas y ejecutadas fueron abandonados en las calles, puentes y terrenos baldíos, pero nadie se presentó a reclamarlos, por lo que fueron sepultados sin ser identificados.
Esta es la primera investigación forense que se realizará en la capital guatemalteca, toda vez que, de acuerdo con el subdirector de la Fundación, José Suasnavar, durante 16 años las pesquisas se han realizado en áreas rurales donde se produjeron «grandes masacres».
«Estos esfuerzos nunca se habían enfocado en la ciudad de Guatemala, pese a que también hubo gran cantidad de víctimas en el casco urbano», declaró Suasnavar a periodistas.
Los expertos realizaron un estudio comparativo de datos de más de 5 mil casos de personas no identificadas en archivos de diferentes instituciones y el cementerio, comparándolos con estudios realizados sobre desapariciones forzadas.
«El resultado ha sido un logro para el esclarecimiento histórico de nuestro país», que vivió una guerra interna entre 1960 y 1996, agregó el directivo de la Fundación.
Ante el anuncio de esta iniciativa, la activista Aura Elena Farfán sostuvo que es un trabajo difícil pero no imposible cuando existe buena voluntad.
«Como familiar de una víctima me siento contenta porque nos abre una pequeña luz en ese túnel de 25 años de estar buscando a hijos, hermanos y padres. Esperamos algún día saber dónde quedaron los restos de nuestros familiares para darles una cristiana sepultura», destacó a medios locales.
De acuerdo con el informe de la Comisión del Esclarecimiento Histórico, auspiciada por Naciones Unidas, un 93% de las masacres son atribuidas al Ejército, un 3% a la ex guerrilla, mientras que en el restante 4% no fueron identificados los victimarios.
En los últimos días, ha habido un fuerte movimiento para presionar al Congreso de la República para que ratifique la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas, la cual fue firmada por Guatemala, pero no ha sido ratificada.
La Convención representa un importante avance en la consolidación de la normativa de esta violación. Fue aprobada en diciembre de 2006, con el voto de 103 países. Sin embargo, sólo cuatro países la han ratificado: Argentina, Albania, Honduras y México.
La historia reciente de Guatemala ha demostrado que miles de personas han sufrido la desaparición forzada, por lo que grupos de derechos humanos exigen que se ratifique esta convención, ya que la misma podría ser un punto de partida para tomar acciones integrales que prevengan la desaparición.
Como parte de este esfuerzo para presionar, la muestra «Los desaparecidos» ha estado en exhibición en Guatemala, y este domingo será su último día para continuar con su muestra itinerante por Latinoamérica.