McCain dispone de estrecho margen de maniobra para atraer a hispanos


El candidato republicano a la Casa Blanca, John McCain, dispone de un estrecho margen de maniobra para lograr el apoyo indispensable de los hispanos en las elecciones de noviembre, ya que debe cuidarse de no ofender a la base conservadora de su partido, explicaron analistas.


«McCain se enfrenta a una batalla muy ardua para lograr el respaldo que necesita en la comunidad latina para ganar en algunos estados clave», declaró Adam Segal, director del Proyecto sobre el Votante Hispano de la Universidad Johns Hopkins, en Washington.

Una reciente encuesta del instituto Zogby confirmó que el candidato republicano enfrenta todo un reto para seducir a los latinos, al disponer solamente de 29% de opiniones favorables, treinta puntos menos que su rival demócrata Barack Obama.

En 2004, Bush consiguió el mayor resultado republicano de la historia entre los hispanos, al conseguir más del 40% de sus votos, aunque el partido perdió luego el terreno ganado por la dura campaña de los conservadores republicanos contra dos proyectos de reforma migratoria en el Congreso.

Tanto McCain como Obama luchan ahora por lograr el apoyo de los hispanos, cuyo voto puede ser determinante en Nuevo México, Florida, Colorado y Nevada.

En las recientes semanas, ambos candidatos ofrecieron discursos frente a los miembros de tres importantes organizaciones hispanas: NALEO, LULAC y en los últimos dí­as el Consejo Nacional de la Raza (NCLR).

En las tres oportunidades, McCain mostró hasta qué punto es cauteloso a la hora de hablar con una comunidad que en los últimos años le dio la espalda a su partido por el tono anti-inmigrante de la campaña conservadora contra una reforma migratoria que hubiera regularizado a millones de indocumentados.

El senador por el estado fronterizo de Arizona evita pronunciar palabras en español y sigue prometiendo una reforma migratoria, aunque siempre subraya que la prioridad debe ser la seguridad fronteriza para evitar la llegada de más clandestinos a Estados Unidos.

Ese mensaje causa «escepticismo», como lo explicó Cecilia Muñoz, vicepresidenta de NCLR. «El presidente George W. Bush no logró convencer a sus propios senadores republicanos de votar como él querí­a», afirmó, en alusión a los proyectos de reforma migratoria defendidos por el mandatario.

«Por tanto, la lección que hemos aprendido es que no basta con tener al presidente con nosotros», añadió, al tiempo que destacó la existencia de anuncios republicanos en la campaña actual que «tratan de movilizar a una base que no solamente es anti-inmigrante, sino cada dí­a más anti-latina».

Hasta Roberto de Posada, presidente de una organización cercana a los republicanos llamada Coalición Latina, admitió que McCain «debe tener cuidado de no ofender a esa base» cuando trata de conseguir el voto latino.

Según él, ése no es sólo un problema para el republicano, sino que «Obama tiene el mismo con la base liberal (izquierdista) de su partido», explicó. «Ambos tienen que proteger su base y añadir votos», explicó, antes de subrayar que McCain debe ante todo poner de relieve su historial para seducir a los latinos.

El senador defendió los dos proyectos de reforma migratoria que quedaron bloqueados en el Congreso. «Sus resultados van a depender de que el votante hispano sepa que lleva años con nosotros ahí­ en la trinchera, peleando por nuestra comunidad», afirmó.

Por parte demócrata, la opinión es diferente. «Ha cambiado de opinión en polí­tica migratoria», afirmó Daniel Restrepo, del Center for American Progress. «Al buscar la nominación republicana, le dio la espalda y decidió dar la prioridad a la seguridad fronteriza», replicó.