Prioridades en la agenda internacional


No me canso de insistir en los temas medulares de la agenda internacional. La priorización natural de temas se encuentra vinculada obviamente en la medida que afecta nuestros bolsillos y nuestra seguridad, estos han sido los elementos naturales que han predominado en la elaboración de estrategias y en la implementación de acciones. A lo largo de la historia moderna, desde los orí­genes de las relaciones internacionales concebidas por los griegos (Cónsules, Presbies, Heraldos, Angellioi), pasando por los romanos, los principados europeos, la sociedad de las naciones y el sistema de convenciones multilaterales, el tema económico y el afán de supervivencia y expansión de dominio ha estado permanentemente presentes e í­ntimamente vinculados a la imposición de los intereses que atañen a determinados grupos geográficos, de aquí­ deriva la geoestrategia.

Lic. Carlos Escobedo

Al momento de definir estrategias y proponer acciones, primordialmente en el campo internacional, se deben de tomar en cuenta los momentos y los tiempos, es decir, evaluar cuándo, cómo, en dónde, en qué condiciones y por sobre todo por cuánto tiempo habrá de mantenerse determinadas posturas en el sistema internacional. Los Estados exitosos en la implementación de polí­tica internacional suelen ser aquellos que a pesar de parecer ir contra la lógica mantienen una postura firme en torno a determinados temas, aceptan la crí­tica, pero no obstante mantienen definido el rumbo a seguir.

La agenda internacional obviamente incide y tiende naturalmente a modificar posiciones, no obstante la acertividad en el logro de los objetivos previstos se encuentra vinculada a la capacidad estratégica y no meramente táctica.

He iniciado esta tarde mi habitual columna en torno a consideraciones teóricas con la intención de reseñar algunos elementos de la agenda internacional que parecen permanecer estáticos y sin mayores variaciones; aquí­ surge un elemento más para considerar a los elementos estructurales como claves para la incidencia en el contexto internacional.

Los elementos estructurales son todos aquellos que a lo largo del desarrollo de determinada conflictividad han permanecido casi invariables y poco afectados por las acciones polí­ticas, entre ellos podemos encontrar los conflictos de larga duración, los conflictos vinculados a temas religiosos y los conflictos que amenazan o pongan en riesgo no solamente a las partes activas sino que tiendan a generar expansión.

Si analizamos con detenimiento, entenderí­amos entonces el por qué de la importancia del Medio Oriente como región, de sus constantes altibajos, de sus pasos adelante y de sus retrocesos, de la polarización, de la altí­sima volatilidad y del enraizamiento de las posturas que se asumen en nombre de la fe. Así­ como entenderí­amos el porqué de la importancia de esta región en la estabilidad mundial.

Desde que inicie mi camino en el fascinante andar del análisis internacional, que dura ya más de seis años, he descubierto que al tema de la estructuralidad mencionada se suma el tema de los recursos, quizá el elemento más visible en cualquier conflicto y que sobrepasa lamentablemente en cuestiones mediáticas al humano.

El virtual candidato demócrata a la presidencia de los Estados Unidos prioriza dentro de su agenda al Medio Oriente, dadas las múltiples condicionantes de la estructuralidad y la complejidad del conflicto. No olvidemos que el conflicto palestino-israelí­, clave en la región, dura más de mil años. Adicionalmente les insto a que profundicen en torno a la estrategia a seguirse en cuanto a la retirada de las tropas estadounidenses de Irak y el énfasis en Afganistán, claro sin perder de vista el tema del enriquecimiento de uranio por parte de Irán y de la reciente prueba de misiles intercontinentales.

Finalmente, a todos aquellos que se muestren interesados en conocer un poco más sobre mis modestos análisis sobre el tema del Medio Oriente, Irán, la religión y los conflictos, entre otros y que he publicado en La Hora, pueden contactarme por correo electrónico. El intercambio de opiniones, enriquecerá indudablemente el análisis.