Carlos Meany, ministro de Energía y Minas, refiere que las reservas naturales de petróleo en el país pueden dar lugar a la «soberanía energética».
lahora@lahora.com.gt
Según el funcionario, la exploración y explotación petrolera son aún dos campos en los que no se ha avanzado en los últimos años.
Sin embargo, incursionar en la extracción del «oro negro» podría representar algo más que beneficios económicos, ya que en las actuales condiciones de mercado es necesario contar con una soberanía que permita a cada país tomar sus propias decisiones.
Datos oficiales confirman que en el país se requieren 80 mil barriles de combustibles diarios, y a pesar de que el país cuenta con importantes reservas de crudo, la totalidad de los energéticos fósiles refinados son importados.
En acuerdos con los gobiernos de Brasil, México y Venezuela se consiguió que los expertos de esos países inicien estudios en las zonas con mayor posibilidad de extracción, durante los próximos meses.
La postura del Gobierno en relación a las inversiones de petróleo dan cuenta que lo más conveniente sería una participación mixta de capitales públicos y privados.
Frente al llamado internacional que hacen grupos ecologistas y gobiernos con conciencia ambiental, para reducir el uso de energéticos fósiles y aprovechar las energías renovables, Meany destaca que se garantizará los suministros, y simultáneamente se trabajará en la renovación de la matriz energética.
El funcionario señala que se tiene plena conciencia de la necesidad de implementar energías verdes pero bajo las actuales circunstancias, el petróleo no se puede descuidar como un bien sin valor.