Justicia se cierra sobre Olmert


La justicia israelí­ continúa sus investigaciones sobre Ehud Olmert, involucrado en un nuevo «caso» de corrupción que le dificulta aún más el ejercicio de su cargo de primer ministro.


Tres inspectores de la policí­a israelí­ recibieron hoy la consigna de continuar, por cuarta semana consecutiva, su investigación en Estados Unidos sobre escándalos que implican a Olmert, indicó el portavoz de la policí­a, Micky Rosenfeld.

En un caso que salió a la luz el viernes, y que los medios de comunicación ya han bautizado «Viajes Olmert», el jefe del gobierno supuestamente está implicado en una estafa de billetes de avión.

Presuntamente Olmert presentó una decena de facturas diferentes a diversas organizaciones de beneficencia por un mismo viaje, cuando era alcalde de Jerusalén (1996-2003), y después ministro de Comercio e Industria (2003-2006).

Los investigadores de la policí­a buscan en Nueva York, Las Vegas y Washington documentos contables y otras pruebas de una decena de desplazamientos al extranjero de Olmert.

También intentan fundamentar otro expediente en el que Olmert es sospechoso de «fraude», «abuso de confianza» e irregularidades en la financiación de campañas electorales.

En una declaración realizada en mayo ante el tribunal del distrito de Jerusalén, el hombre de negocios americano Morris Talansky afirmó haberle dado más de 100 mil dólares en efectivo, en sobres, durante unos 15 años.

El tan esperado contrainterrogatorio de Talansky por los abogados de Olmert deberá comenzar el jueves.

Un tercer caso de corrupción volvió a surgir hoy con el interrogatorio de la ex jefa del gabinete de Olmert, Shula Zaken, sobre una transacción inmobiliaria dudosa del Primer ministro.

Ehud Olmert es sospechoso de haberse beneficiado de una reducción de 300 mil dólares en 2004 por la compra de un apartamento en un barrio del oeste de Jerusalén a un contratista, y de haber utilizado a cambio sus relaciones para que éste obtuviera permisos para construir en un «lugar histórico».

En total, se han abierto ya no menos de seis causas contra Olmert, alterando considerablemente su imagen y su popularidad y obligando al partido que dirige, el Kadima (centro), a convocar a elecciones primarias para mediados de septiembre en vista de una posible sucesión.

El consejero jurí­dico del gobierno, que también es el fiscal general, Menahem Mazuz, afirmó públicamente anoche que no le correspondí­a pronunciarse sobre una posible suspensión de las funciones de Olmert.

«Mi papel no es nombrar o destituir a los jefes del gobierno», declaró Mazuz.

No obstante, la carrera por la sucesión de Olmert ya ha comenzado.

Sin esperar su regreso hoy de Parí­s, donde participó en el lanzamiento de la Unión por el Mediterráneo, el ministro de Transporte, Shaul Mofaz, protestó contra el precio que Israel paga, según él, por culpa de los asuntos de corrupción.

«Muchos enemigos consideran estos asuntos como un ejemplo de la debilidad de Israel y, según mi punto de vista, la seguridad del paí­s es primordial», declaró Mofaz en la radio pública.