La población migrante alrededor del mundo está en constante aumento. Las enormes diferencias en el desarrollo humano y económico entre los países desarrollados y los del Tercer Mundo han provocado la sed de millones de personas que viven en condiciones de pobreza.




No es de extrañar, pues, que esto provoque fuertes oleadas de migraciones humanas de los países menos favorecidos a los más ricos, ya que todos tenemos derecho a obtener nuestro pedazo de «tierra prometida».
Desde el inicio de la humanidad se han sucedido fuertes oleadas migrantes en busca de un futuro mejor, lo cual ha hecho que también la población mundial se haya desarrollado. Pero hoy el panorama luce distinto, ya que los países más favorecidos intentan impedir el avance de estas oleadas migrantes. Estados Unidos y la Unión Europea desean estrechar la puerta para vigilar más el ingreso de personas, negando un irrevocable derecho: Todos queremos un futuro mejor.
¿Acaso no recordarán que sus civilizaciones se construyeron gracias a oleadas migrantes? Arrieros somos, y en el camino andamos: TODOS SOMOS MIGRANTES. (fotografías tomadas de AFP)