Insatisfecha con la oferta de la Unión Europea, Centroamérica tratará de consolidar a partir del lunes en Bruselas las ventajas actuales del Sistema Generalizado de Preferencias (SGP ) y arrancar a las autoridades comunitarias mayor acceso para productos vitales como el banano, el azúcar, el café o la pesca en el marco del Acuerdo de Asociación.
Del 14 al 18 de julio, en la IV Ronda de Negociación, centroamericanos y europeos entrarán a negociar asuntos de fondo tanto en el acceso a los mercados como en la parte normativa, aseguró el jefe negociador costarricense, Roberto Echandi, en un encuentro en la Universidad Estatal a Distancia esta semana.
Los centroamericanos se han lamentado de que los europeos ni siquiera en esta próxima ronda partan del SGP como base de negociación. La UE ha ofrecido que 90% de los productos centroamericanos que actualmente gozan del SGP entren con arancel cero.
«No tiene sentido negociar para permanecer como estamos», se lamentó Echandi, cuyo país es, sin duda, el más interesado en alcanzar un buen acuerdo ya que responde por el 73% de las exportaciones de Centroamérica al mercado comunitario.
Costa Rica presiona sobre todo para que el banano se incluya en la negociación con el fin de eliminar o reducir sustancialmente los 176 euros por tonelada que les cobran los europeos, para proteger su producción interna y la de sus antiguas colonias de ífrica, Caribe y Pacífico.
El banano supone para Costa Rica el 23% de las exportaciones totales a la UE. El pasado año alcanzaron los 318 millones de dólares, casi la mitad de las ventas totales de banano.
En esta próxima ronda, además del acceso a mercados, también estarán sobre la mesa temas de vital importancia para cualquier acuerdo comercial, como las normas sanitarias y fitosanitarias y las denominaciones de origen, que afectan en especial a quesos y jamones producidos en Centroamérica.
También se hablará del comercio de servicios, entre ellos el turismo, los servicios financieros y movimientos de capital, o compras de gobierno, de interés principal para Europa.
La representante de la Comisión Europea para Centroamérica, la italiana Francesca Mosca, aseguró el jueves en Guatemala que el cambio de la oferta comunitaria «va encaminado a consolidar el SGP y eventualmente a incluir otros productos que interesan a la región».
No obstante, para Echandi, «Europa está demostrando una posición muy defensiva», aunque también reconoció que «no es fácil poner de acuerdo a cinco países con realidades distintas y prioridades distintas», como son los centroamericanos.
Por lo que uno de los retos regionales es «proponer una posición suficientemente defensiva» y sumar a Panamá a la negociación en la que ha participado hasta ahora como observador.
En el capítulo político, que junto al comercial y el de cooperación integra el Acuerdo de Asociación, los centroamericanos esperan presionar a Europa para que suavice la denominada «Directiva de Retorno», recientemente aprobada por el Parlamento Europeo, al considerarla que viola los derechos humanos de los inmigrantes.
Los centroamericanos esperan concluir el grueso del trabajo negociador en las tres rondas previstas para este año. Además de Bruselas la próxima semana, Guatemala albergará una en octubre y habrá otra en diciembre en la capital europea, a fin de concluir el proceso en el primer semestre del próximo año.