El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, y su homólogo indonesio, Susilo Bambang Yudhoyono, acordaron hoy en Yakarta cooperar en materia de biocombustibles para sacar provecho del elevado precio del petróleo.
Al término de un encuentro en el palacio presidencial de la capital indonesia, los dos jefes de Estado firmaron un acuerdo para compartir conocimiento tecnológico en materia de producción de biocombustibles.
También se anunció la visita oficial de Yudhoyono a Brasil en noviembre.
Lula consideró que el rápido incremento de los precios del crudo representa una «gran oportunidad» para países en desarrollo como Indonesia y Brasil, ambos grandes productores de biocombustibles.
«Los países en vías de desarrollo que tienen las características de Indonesia y Brasil no deberían analizar esta crisis únicamente como un problema. Tenemos que ver este momento como una gran oportunidad», afirmó.
«Tenemos tierra, tenemos sol, tenemos recursos hídricos, tenemos tecnología y, gracias a Dios, los pobres del mundo han empezado a comer más, tres comidas al día, así que pedirán mayor producción de alimentos», agregó.
«En el sector de la energía ambos países están cooperando en el campo de las energías alternativas. Brasil ha desarrollado con éxito el bioetanol e Indonesia puede aprender mucho de Brasil», declaró Yudhoyono.
El mandatario indonesio también llamó a ampliar el Consejo de Seguridad y apoyó la ambición del país sudamericano de convertirse en miembro permanente de esa instancia de la ONU.
«Brasil está entre aquellos países mencionados como potenciales miembros permanentes del Consejo de Seguridad. Algunos dicen también que Indonesia debe ser un miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, ya que posee la mayor población de musulmanes», dijo.
El acuerdo de cooperación en materia de biocombustibles se produce en medio de críticas sobre el papel de estos en el aumento de los precios de los alimentos y en el proceso de deforestación en ambos países.
Lula rebatió esas críticas, así como otras que buscan responsabilizar a los países emergentes sobre la agravación de la situación alimenticia y medioambiental en el mundo.
«En primer lugar, no es la producción de etanol o biodiesel la responsable del alza del precio de los alimentos. Segundo, no se debe sólo a China el hecho de que los precios del petróleo estén subiendo», dijo.
«En tercer lugar, la gente descubrirá pronto que alcanzar un buen acuerdo en la Ronda de Doha de la Organización Mundial del Comercio puede resolver el problema de los alimentos, dando más incentivos a los países pobres para mejorar su producción de alimentos (abriendo más el acceso a los mercados»), añadió Lula.
«La única cosa que es inaceptable es pedirle a la gente pobre del mundo que no siga comiendo. Que nos pidan a nosotros que produzcamos más y lo haremos, porque tenemos las competencias para hacerlo», concluyó.
La visita de Lula a Indonesia es la etapa final de una gira por Asia que lo llevó previamente a Vietnam y Timor Oriental tras haber participado en Japón en una cumbre de las potencias del G8 con los grandes países emergentes.