Vecinos de Colonia Coralia, en peligro por deslaves


Niños que se encuentran albergados en el salón comunal de la Colonia Coralia, de la zona 3, colocan un colchón proporcionado por Conred, para poder ver la televisión.

Dieciséis familias sin hogar por deslaves en zona 3 Luego de que un deslave acabara con la vida de tres integrantes de una familia en la Colonia Coralia de la zona 3 capitalina, y que un masivo deslave en el Relleno Sanitario de la misma zona ocasionará una tragedia en donde desaparecerí­an al menos 20 personas, nuevamente el peligro se perfila sobre esta zona después de que el miércoles recién pasado ocurriera otro deslave, que mantiene en riesgo 16 casas del área, y deja a igual número de familias desamparadas con la única opción de ser albergadas en el salón comunal de dicha colonia.

Carlos Duarte
lahora@lahora.com.gt

Vecinos se quejan que han pasado 18 dí­as desde aquel deslave que sepultó a una familia en la 27 calle final 6-60 de la zona 3, sin que la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) se haya presentado nuevamente desde ese dí­a para evaluar los daños o les indicará qué posibilidades tienen de regresar a sus hogares. Ahora las 16 familias enfrentan un futuro incierto debido a un nuevo deslave de tierra que se produjo en el basurero que colinda con la Colonia Coralia y que coloca en posición de riesgo más hogares.

Por el momento las familias deben subsistir sus penas en el albergue habilitado en el salón comunal de la colonia en mención, un área de no más de diez metros cuadrados para familias que se componen en algunos casos de hasta cinco integrantes.

«En el dí­a venimos a montar guardia en nuestros hogares para que no nos roben nada, pero en la noche debemos desalojar el área y dirigirnos al salón comunal, ya que fue declarada inhabitable», manifiesta Juan Sactic, un vecino afectado por los deslaves que han ocurrido en los últimos dí­as.

Los vecinos solicitan la presencia de Conred para evaluar nuevamente el área y así­ poder establecer si las condiciones son apropiadas para que regresen, o si buscan otras posibilidades de vivienda. «Aquí­ somos gente humilde que no tenemos adónde ir. Solicitamos al gobierno que nos presente una solución», pidió Estuardo Abadé, un vecino que se dedica a la reparación de calzado en su hogar que también se encuentra amenazado por un promontorio de tierra la misma.