La petrolera francesa Total congelará sus inversiones en Irán pero no se irá de ese país, que posee las segundas reservas mundiales de gas después de Rusia, no tanto por la presión política Occidental sino por las dificultades en el terreno para desarrollar proyectos gasíferos complejos y costosos, dicen los expertos.
El patrón de Total, Christophe de Margerie, afirmó ayer en una entrevista al diario británico Financial Times (FT) que políticamente es demasiado arriesgado invertir en Irán.
«En la actualidad correríamos demasiados riesgos políticos invirtiendo en Irán pues la gente diría «Total está dispuesto a cualquier cosa para hacer dinero»», declaró el director ejecutivo de la petrolera francesa.