Mejorar nuestras acciones en el aula


En artí­culos anteriores he hablado de la necesidad de apoyar y ayudar a los maestros que están trabajando, tanto en las escuelas cercanas como en las lejanas de Guatemala. Tanto es así­, que inicié mi página Web www.rayeduca.info para poner un grano de colaboración en ese sentido y así­ proveer temas de lectura y artí­culos que puedan servir de referencia en un momento dado, sobre diferentes aspectos de la educación.

Raymond J. Wennier

Soy de la opinión que todos los maestros tienen que manejar una serie de conceptos metodológicos, plural, para poder preparar sus clases con opciones variadas de entrega a los niños y jóvenes y poder cubrir todas las diferencias que estos tienen en su forma de percibir su ambiente.

La formación de ser maestro ha sido ampliamente discutida y yo he hecho una serie de comentarios crí­ticos sobre cómo y en qué época se debe realizar esa formación. Creo que debe hacerse a nivel de educación superior, léase universitaria.

Sin embargo, el sistema actual dice que hay que formar a los futuros maestros en el nivel de diversificado, educación secundaria. Siendo así­, y mientras no se haga una verdadera reforma de educación NACIONAL, no extranjera, quiero sugerir las siguientes acciones para ser usadas en el aula:

1. Todas las acciones educativas deben ser CENTRADAS EN EL ALUMNO. Un ejemplo es poner una palabra en el pizarrón y hacer la siguiente pregunta: ¿Qué ven ustedes? Iniciar una clase así­ indica que el maestro APRECIA la opinión de los alumnos y con esa forma de usar preguntas estimulantes, más preguntas de seguimiento, se puede sacar el conocimiento previo de los alumnos sobre dicho tema. Sin embargo, para que esta práctica sea AUTOMíTICA en el aula, hay que practicarla constantemente en los años de formación. Obviamente, lo anterior es con la guí­a de un maestro.

2. Aprendizaje activo. La planificación de los maestros tiene que tener en mente siempre que los niños aprenden mejor cuando pueden interactuar con otros en actividades y con materiales que les permitan aprender haciendo. Hay que permitir que los niños y jóvenes aprendan mientras descubren conceptos y habilidades nuevas.

3. La planificación de los maestros tiene que presentar el contenido a los alumnos, en una forma que sea RELEVANTE, interesante, con SIGNIFICADO para el alumno y que esté relacionado al conocimiento previo y a las experiencias vividas de los alumnos. La CURIOSIDAD de los alumnos más el INTERí‰S demostrado, más la respuesta positiva del maestro para darles la oportunidad de vivir lo anterior, provee una motivación intrí­nseca a los alumnos a aprender. Es un cí­rculo auto renovable, éxito promueve un proceso para lograr éxito. Ese llegar al éxito provee auto confianza personal que es auto renovable también.

4. La planificación de los maestros tiene que INTEGRAR el contenido con tópicos de otras materias o campos del interés de los alumnos. Un ejemplo es, estudiando lo relacionado al suelo, se puede integrar también al idioma nativo o al español; a la matemática, a los estudios sociales y a lo que los alumnos por su curiosidad quieren investigar.

5. En un aula donde el alumno es el centro de atracción académica, la preparación de los maestros tiene que permitir el aprendizaje por COOPERACIí“N. Contrario a lo que muchos pregonan, la competitividad, es la cooperación la que hace la diferencia en estos años de formación. Aprender a trabajar en equipo, colaborar en un proyecto y a la vez aprender a COMUNICARSE mejor con compañeros, son habilidades no medibles en un examen estandarizado pero muy apreciadas y deseadas para los CEO»s de las grandes compañí­as.

¡MEJOREMOS NUESTRAS ACCIONES EN EL AULA!