La escalada en el precio de los granos básicos que componen la dieta fundamental de los guatemaltecos -maíz, frijol, arroz- ha llevado a los agricultores a considerar su siembra como una prioridad y a desplazar a otros cultivos.
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Las tierras que durante años sirvieron para el cultivo de zanahorias, rábanos, lechugas, tomates y otras hortalizas están cambiando de propósito, ahora las exigencias del mercado demandan incrementar la producción de granos básicos.
Rafael González, coordinador nacional de organizaciones campesinas, señala que el alza en del maíz y frijol tiene por consecuencia, que más campesinos se interesen en esos cultivos y descuiden otros.
Después de que misiones internacionales y técnicos gubernamentales llegaran en años anteriores a pueblos y aldeas en el interior de la república para promover el cultivo de productos no tradicionales, su trabajo parece ya no es importante porque los granos tradicionales son una prioridad, refiere González.
El dirigente campesino refiere que el desplazamiento de cultivos podría ocasionar graves problemas para la economía del país, de tal forma que al dejar de producir un tipo de alimentos el precio de éstos se incrementa.
«Necesitamos que el Gobierno trabaje en la coordinación de políticas agrarias para que el país no focalice sus cultivos (…) esto podría hacernos dependientes de otros países», señala González.
í‰dgar Grisolia, viceministro de Alimentación y Seguridad Alimentaria, señala que en la producción de alimentos, el Gobierno otorga créditos, subsidios y asistencia técnica a los productores.
En la coyuntura económica actual se está promoviendo el cultivo de granos básicos, sin embargo cada agricultor tiene el derecho a decidir en qué productos va a cultivar, señalan fuentes del Ministerio de Agricultura.
La cartera de Agricultura trabaja en el proyecto de «extensionistas», que tiene por objetivo contratar y capacitar a supervisores en todos los municipios del país para que se encarguen de la verificación de los cultivos y de los programas que se desarrollan en el país, lo cual podría facilitar la planificación y organización de siembras para evitar la focalización de cultivos.