El Congreso de la República presenta altos déficits en cuanto al cumplimiento adecuado de las tres funciones principales que le asigna la Constitución Política de la República: representar a los ciudadanos, legislar y supervisar y controlar al Ejecutivo», señala Asíes.
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La Asociación de Investigación y Estudios Sociales, presentó recientemente su informe «El Congreso de la República: estructura y funcionamiento».
De acuerdo con la analista de Asies, Ligia Blanco, en cuanto a la representación de la ciudadanía, el hemiciclo tiene una gran parcialidad que «puede resultar de la participación e influencia desigual de los ciudadanos en las decisiones de los partidos políticos (…)».
La pasada legislatura se caracterizó por la producción deficiente de leyes, en comparación con el período 2000-2003, donde el número de decretos aprobados fue superior, a lo cual Blanco explica: «El Ejecutivo no contaba con una bancada mayoritaria como sucedió en las legislaturas pasadas y, por consiguiente, el proceso se vio afectado por la oposición, la falta de consensos y de agendas comunes», puntualizó.
Según el documento, la pésima supervisión y la mala fiscalización del Congreso se debe a que los diputados no cuentan con las herramientas metodológicas, y porque tampoco existe una clara agenda de fiscalización.
Finalmente, la analista reconoció que pese a que las críticas no son positivas para ese organismo, no considera necesaria la reducción del número de parlamentarios, sino únicamente el mantenimiento de la cantidad actual: 158 congresistas.