Las botas de Kaibil traspasan fronteras


Las fuerzas especiales Kaibil son consideradas como unas

La fama del grupo de élite militar contrainsurgente guatemalteco «Kaibil», una máquina de matar según sus estatutos, no sólo traspasa las fronteras por su eficacia en la lucha armada sino también por su calzado, que se exporta a siete paí­ses de la región.


Las botas son duraderas y exportadas a otros paí­ses.

Con una garantí­a de nueve meses, las botas Kaibil, que tiene como lema «Si avanzo sigue, si me detengo aprémiame y si retrocedo mátame», ya se venden en los paí­ses de Centroamérica, Estados Unidos y algunos del Caribe, dijo el jefe de Industria Militar del Ejército, José Alfredo Cotzajay, a la prensa local.

El calzado, cuyo precio oscila entre 41 y 91 dólares, es usado por los 15 mil efectivos del Ejército, y se ha consolidado a tal punto que hoy es motivo de una pujante empresa que produce hasta 12 mil pares al mes, agregó.

Además, el grupo militar ahora es miembro activo de una gremial de calzado y socio de la Cámara de Industria, toda vez que ha logrado posicionar en el mercado un tipo de bota resistente, cuya calidad ha sido reconocida en Europa.

El producto ha sido presentado en Francia y Suiza, donde su calidad de manufactura fue recompensada con un premio internacional, comentó.

«Este es el tipo de calzado que utilizan las filas militares durante el entrenamiento kaibil en terrenos extremos», afirmó a su vez el encargado del área de producción de la Industria Militar, Carlos Ovalle.

El producto viene fabricado en cuatro estilos y además de ser utilizado dentro de las filas castrenses, en Guatemala es adquirido por la Policí­a Nacional Civil, el Sistema Penitenciario, el Instituto Guatemalteco de Turismo y el Ministerio de Cultura y Deportes, agregó.

La empresa mantiene 200 empleos directos y casi 2 mil indirectos por la comercialización, detalló el vocero del Ejército, Jorge Ortega, asegurando que esta industria tiene una capacidad instalada de 12 mil pares de botas mensuales y 144 mil al año.

La empresa fue creada por un acuerdo gubernativo el 26 de septiembre de 1997, en el que se especifica que está autorizada a «la fabricación, distribución y comercialización de su producción con entidades de seguridad estatales o privadas, nacionales o extranjeras».

Los ingresos que se perciban se destinarán a cubrir el costo de su producción y los gastos de administración, según consta en el documento.

Datos oficiales indican que en 2005 los ingresos por producir uniformes (pantalones, playeras, camisas, faldas, gorras, etc.) así­ como calzado, ascendieron a 1,1 millones de dólares, cifra que se incrementó a 2,5 millones al 2007, es decir, un crecimiento de 124% en tres años.