G 7 + 1= G8


Politólogo con orientación en Relaciones Internacionales y estudios de posgrado en Derecho Internacional y Polí­tica.

Lic. Carlos Escobedo

A simple vista habrá de pensar por algún momento que la columna habitual de Análisis Internacional súbitamente cambió a una columna de aritmética o bien quien escribe está tan «fumado» que ya no sabe cómo titular este espacio.

Con la certeza de que seguramente entiende a qué me refiero cuando hablo del G7 1 o G8, he decidido abordar esta tarde un tema interesante que, sin duda, lo pondrá a recapacitar sobre el rol de este importante foro de discusión, oiga ponga atención, al igual que NOAL, G8 no constituye ninguna organización formal, no obstante existe una logí­stica activa en las Cancillerí­as de los paí­ses que participan en estas cumbres periódicas.

Los orí­genes del G-8 se establecen en marzo de 1973, cuando, a petición del Secretario de Tesoro estadounidense, George Shultz, se reunieron los ministros de Finanzas de Estados Unidos, Japón, Alemania Occidental, Francia y el Reino Unido. En la cumbre de 1975, en Rambouillet, Francia, se produjo la entrada de Italia y, dos años más tarde, en 1977, en la cumbre de San Juan, Puerto Rico, se unió a ellos Canadá. Tras este último se formó el G-7, que a partir de 1998, con la integración de Rusia, se denominó lógicamente G-8. Tengo mi lectura en torno a la ampliación del G7 en este año, indudablemente el tema de la agenda de seguridad estratégica jugó un papel importante, no pierda de vista del análisis la ampliación de la OTAN y el papel de la Hoja de Ruta para el Medio Oriente, de esto me referiré en su momento en otro artí­culo (las HR son preconcebidas como agendas de negociación para los procesos de pacificación, de hecho en los Acuerdos de Paz en Guatemala y las negociaciones se siguió una Hoja de Ruta predeterminada y preestablecida entre los negociadores y el facilitador).

Volviendo al tema del G8, el fin primordial de sus reuniones se centran en definir acciones en torno al sistema económico y la polí­tica mundial. Los detractores del G8 suelen criticarle constantemente por las posiciones a ultranza que suelen asumir: liberalización comercial y financiera, privatizaciones, flexibilidad del mercado laboral y polí­ticas macroeconómicas deflacionarias como el déficit cero en el presupuesto y los elevados tipos de interés. Desde su creación y hasta la última cumbre recientemente celebrada en Japón, los temas que ha abordado el G8 pasan por el clima, misiles, fondos de alto riesgo, el tema de los Balcanes, el sida, la moneda, el comercio, la ayuda al desarrollo, el desempleo cuestiones polí­ticas, etc.

En la última reunión del G8 en la cual ha participado el Secretario General de las Naciones Unidas, dentro de la múltiple agenda de trabajo, se ha abordado el tema del incremento en el precio internacional del petróleo y sus repercusiones en los niveles de pobreza y del hambre. Tengo que detenerme para hacer mención al análisis de mi buen amigo (compadre) Manuel Vera (guatemalteco, licenciado en Matemática, egresado de ESEADE y con estudios en petróleo, actualmente se encuentra preparando un libro sobre el tema) y su acertadí­simo análisis basado en su amplia experiencia en el campo del petróleo, Manuel Vera durante muchí­simos años fue un alto funcionario de PDVSA, pues bien Manuel vaticina que el precio del petróleo habrá de experimentar en los próximos dos años un fenómeno de estabilidad motivado por el «disparatado» precio especulativo y por la mediana contracción en los patrones de consumo interno en los Estados Unidos que habrán de propiciar cierta estabilidad económica. He de aclarar en todo caso que Manuel Vera acertó en su prospectiva hace más de dos años cuando en el programa Análisis Internacional que este servidor tení­a el honor de conducir, anticipó el precio del combustible en el nivel que se encuentra en estos momentos.

De la última reunión del G8 podemos tomar algunas lecturas importantes. La primera, el estrechamiento de la colaboración nuclear entre Estados Unidos e India en detrimento de Pakistán (habré de referirme al tema de Cachemira en otras entregas), la segunda, la ampliación del ámbito de influencia que se genera y la dependencia que genera India de Estados Unidos en este tema; la tercera, la posibilidad que se abre de desatar una carrera armamentí­stica en la región asiática aupada por el integrismo que busca espacio, cuarto, retomar el tema de la Ronda de Doha y el tema de los subsidios y quinto, el tema de la emisión de gases de efecto invernadero y el desarrollo sustentable.

Como bien podrá dimensionar, la agenda internacional se encuentra ampliamente vinculada a la realización de cumbres como la del G8 por ello su importancia y la importancia en la definición de la agenda económica internacional.