Irán «atacará» a Israel y a la flota militar estadounidense en el Golfo como primera respuesta a cualquier agresión norteamericana a causa de su programa nuclear, amenazó hoy un asesor del ayatolá Alí Jamenei, el líder supremo iraní.
Un ataque por parte de Estados Unidos sería un «suicidio político» para el presidente George W. Bush, añadió por su parte el presidente Mahmud Ahmadinejad.
«El primer disparo norteamericano contra Irán provocará un incendio en los intereses vitales de Estados Unidos en el mundo», afirmó el hoyatoleslam Ali Shirazi, un clérigo que representa a Jamenei en las fuerzas navales de los Guardianes de la Revolución.
«Tel Aviv y la flota estadounidense en el Golfo Pérsico serán blancos que serán incendiados en la aplastante respuesta de Irán», de acuerdo con la agencia Fars.
El tono de Ahmadinejad fue aún más amenazador. «Cualquier dedo que apoye el gatillo será cortado de cuajo por el pueblo iraní», amenazó en una rueda de prensa en Kuala Lumpur, en una cumbre de países en vías de desarrollo.
Estados Unidos e Israel, su principal aliado en la región, nunca excluyeron la posibilidad de atacar a Irán debido a su programa nuclear, que según los occidentales podría estar destinado a fabricar armas nucleares.
Se temen ataques inminentes contra Irán después de las informaciones de que Israel realizó maniobras en Grecia que en la práctica eran ensayos para un ataque potencial contra instalaciones nucleares iraníes.
Shirazi dijo que «el régimen sionista presiona a los líderes de la Casa Blanca para planear un ataque militar contra Irán» y que este país reaccionará «si cometen semejante estupidez».
No estaba claro si Shirazi se refería a Tel Aviv como ciudad o como símbolo de todo el Estado hebreo, que la República Islámica no reconoce.
El clérigo hizo esos comentarios mientras la Guardia Revolucionaria iniciaba una nueva serie de ejercicios bélicos de preparación para el combate.
Las maniobras «Gran Profeta III» de los equipos de misiles y navales de los Guardianes de la Revolución están destinadas a «mejorar la capacidad combativa» de las fuerzas, señaló Fars.
Los Guardianes de la Revolución están encargados de los misiles balísticos más importantes, incluyendo el Shahab 3, con un radio de acción que pone a su alcance a Israel y las bases de Estados Unidos en el Golfo.
Irán respondió a una propuesta de las grandes potencias para poner fin a la crisis nuclear y los diplomáticos están analizando lo que catalogan de respuesta compleja.
La primera reacción del país que encabeza actualmente la Unión Europea, Francia, no fue alentadora.
Irán no «menciona la suspensión de sus actividades sensibles» en la respuesta, declaró hoy el portavoz del ministerio francés de Relaciones exteriores, Eric Chevallier, sin dar más detalles.
Las grandes potencias proponen que Irán suspenda sus operaciones de enriquecimiento de uranio -el proceso que temen sea utilizado para fabricar armas nucleares- a cambio de incentivos tecnológicos.
No obstante, el emisario de Irán a Londres indicó que las grandes potencias están «perdiendo el tiempo» al insistir en este tema.
El jefe de la diplomacia europea, Javier Solana, viajará nuevamente a Irán para evaluar la posición de Teherán, anunció hoy el presidente francés, Nicolas Sarkozy, durante la cumbre del G8 (los siete países más industrializados y Rusia) que se lleva a cabo en Japón.
«Hay una iniciativa del Grupo de los Seis, de enviar a Solana (a Irán) para discusiones profundas sobre las diferencias entre sus últimas propuestas y las que ya están sobre la mesa», dijo Sarkozy.
El grupo de seis países que busca un acuerdo con Irán para asegurarse de que su programa nuclear no tiene fines militares está integrado por Alemania, Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Gran Bretaña.
Solana dijo ayer que la respuesta iraní es «una carta complicada y difícil que debe ser analizada exhaustivamente».
La fecha y el lugar de encuentro de Solana y el negociador de temas nucleares iraní, Saed Jalili, aún no ha sido fijada, explicó la portavoz de Solana, Cristina Gallach.
Washington restó importancia hoy a la amenaza lanzada por Irán de «incendiar» Israel y la flota estadounidense en el Golfo en respuesta a cualquier ataque contra su programa nuclear.
«Comentarios como ese no están fuera de la norma y son usuales (de parte de Irán)», dijo el portavoz del Departamento de Estado Gonzalo Gallegos, y agregó que su país desea resolver la cuestión nuclear en forma pacífica.
«Reiteramos nuestro deseo de resolver este asunto por la vía diplomática (…), continuaremos con el proceso», explicó a periodistas.
Un asesor del ayatolá Alí Jamenei, el líder supremo iraní, dijo hoy que su país «atacará» Israel y la flota militar estadounidense en el Golfo como primera respuesta a cualquier agresión a causa de su programa nuclear.
Un ataque por parte de Estados Unidos sería un «suicidio político» para el presidente George W. Bush, añadió por su parte el líder iraní, Mahmud Ahmadinejad.
«El primer disparo norteamericano contra Irán provocará un incendio en los intereses vitales de Estados Unidos en el mundo», afirmó Alí Shirazi, un clérigo que representa a Jamenei en las fuerzas navales de los Guardianes de la Revolución.
«Tel Aviv y la flota estadounidense en el Golfo Pérsico serán blancos que serán incendiados en la aplastante respuesta de Irán», de acuerdo con la agencia Fars.
El tono de Ahmadinejad fue aún más amenazador. «Cualquier dedo que apoye el gatillo será cortado de cuajo por el pueblo iraní», amenazó en una rueda de prensa en Kuala Lumpur, en una cumbre de países en vías de desarrollo.
Estados Unidos e Israel, su principal aliado en la región, nunca excluyeron la posibilidad de atacar Irán debido a su programa nuclear, que según los occidentales podría estar destinado a fabricar armas nucleares.
Se temen ataques inminentes contra Irán después de las informaciones de que Israel realizó maniobras en Grecia que en la práctica eran ensayos para un ataque potencial contra instalaciones nucleares iraníes.
Shirazi dijo que «el régimen sionista presiona a los líderes de la Casa Blanca para planear un ataque militar contra Irán» y que este país reaccionará «si cometen semejante estupidez».
No estaba claro si Shirazi se refería a Tel Aviv como ciudad o como símbolo de todo el Estado hebreo, que la República Islámica no reconoce.