El asesinato de varios pilotos de autobuses y sus ayudantes en lo que va del año ha motivado al Gobierno para elaborar un plan de acción con el objetivo de contrarrestar la violencia selectiva. El presidente ílvaro Colom asegura que ya se está trabajando para solventar ese problema.
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Aunque sin especificar las medidas que se tomarán, el mandatario dijo que el Ejecutivo va a intervenir en los problemas de seguridad que afectan, de forma directa a los pilotos de buses urbanos.,
La violencia selectiva de la que han sido víctimas los trabajadores del servicio de transporte público ha tenido serias consecuencias en diversos sectores de la sociedad, de tal forma que la iniciativa privada y la sociedad civil se han manifestado exigiendo al Gobierno un plan para controlar este problema.
A criterio de Colom, es necesario fortalecer el sistema de seguridad por medio de la capacitación de agentes de la Policía Nacional Civil, quienes son los encargados de velar por el orden social.
«Estamos por graduar a otro buen número de policías, y además hay un contingente de policías bien cansados», expresó el mandatario.
Colom reconoce que la tarea de frenar las agresiones contra los pilotos de autobuses es complicada. «Es un sistema de violencia que nos va a llevar algún tiempecito controlarlo completamente».
Efecto dominó
El problema no se limita al asesinato y extorsión de los pilotos, quines en algunos casos deben pagar a pandilleros una cuota mensual que va desde los 200 hasta 3 mil quetzales para no ser lesionados, también la población se ve afectada en diversos aspectos de su vida.
Una de las formas comunes en las que el gremio de conductores de autobuses demuestra su inconformidad por la falta de planes de seguridad son los paros laborales, que dejan sin la posibilidad de movilizarse a cientos de ciudadanos.
«El sistema de transporte es muy importante en todas las ciudades del mundo, y mientras haya problemas para movilizarse, así también la población tendrá complicaciones que afectan su forma de vida», refirió Luis Zepeda, analista del Centro Internacional de Investigación en Derechos Humanos.
A pesar de no dar a conocer informes cuantificados de pérdidas durante los paros laborales de pilotos, la iniciativa privada ha expresado que la falta de transporte ha generado complicaciones en diversas actividades productivas.
De acuerdo con las declaraciones de Colom, el primer paso para enfrentar la violencia será el fortalecimiento de las fuerzas de seguridad del ramo civil, mientras que los pilotos demandan una acción rápida, sin importar cual sea, siempre que acabe con las amenazas que ponen en riesgo sus vidas.