Mulleras y los sueños


Grecia Aguilera

El miércoles 14 de mayo de 2008 la Alianza Francesa de Guatemala presentó en el Centro Cultural «Miguel íngel Asturias» a la Compañí­a de danza «Mulleras», que colabora con el Ministerio de Asuntos Exteriores y la Red Diplomática Francesa a través del mundo. Los coreógrafos Magali y Didier Mulleras fundaron la compañí­a en 1986; han visitado más de 30 paí­ses como Estados Unidos, México, Inglaterra, Ucrania, Letonia, India, Vietnam, entre otros. Durante su actuación en la «Sala Efraí­n Recinos» estuvieron acompañados por sus compatriotas, Séverine Prunera, Elisabeth Nicol, y Nicolas Grimal. Presentaron «un proyecto libre para un público libre» que se divide en diferentes etapas; la primera se titula: «realidad virtual» y se puede localizar en Internet. La segunda es: «virtual real», es decir, el espectáculo en escena. Mulleras une la bella danza con la tecnologí­a y la música electrónica, de una forma maravillosa y completamente sincronizada. Los bailarines y las bailarinas, tienen al fondo del escenario una pantalla gigante que despliega imágenes a las que los artistas se acoplan, formando un todo armónico continuo. Al mismo tiempo dichas imágenes nos trasladan a un mundo que pareciera imaginario: el mundo de los sueños, de los espejismos, de las ilusiones y del inconsciente mismo. Los seres humanos siempre han tenido la fantasí­a de querer visualizar de nuevo sus sueños o pesadillas. Al despertar sienten el deseo de contemplar lo soñado en una pantalla, como si fuese una pelí­cula, y así­ poco a poco revelar el universo de «visiones» que residen en la psique. En la creación de Mulleras, de alguna forma la fantasí­a se ha hecho realidad: la proyección de los sueños o pesadillas en imágenes y baile, se vive en cada una de las escenas que se van presentando y descubrimos diferentes situaciones que han sido figuradas en la mente de las personas. Por ejemplo, constantemente se representa con la danza, la música electrónica y las imágenes proyectadas, los temores, el miedo a la incapacidad, la vergí¼enza, el ser menos que otros, el ser señalados. Esto lo podemos observar al aparecer en la pantalla uno de los desgoznados y ágiles artistas, como si fuese un ser diminuto, siendo acosado por un gigante que lo señala. El constante tiempo, determinado por los sonidos rí­tmicos, es uno de los temas que Mulleras trata con perfección draconiana, algo que es sumamente importante, porque es la esencia para que los espectadores no pierdan la continuidad del espectáculo que dura 45 minutos, y puedan comprender el significado de lo que nos sucede cuando dormimos. Porque al dormir nuestro consciente se libera: no hay tabúes ni censura, no distingue entre el bien y el mal, no está sujeto a la sociedad ni a las creencias, no hay dimensiones ni medidas. Sigmund Freud, hizo viajes a las profundidades de la psique, pues sabí­a que los sueños eran la ví­a de comunicación entre consciente e inconsciente; se basó en el estudio de los sueños de uno de sus pacientes, permitiendo que éste revelase las profundidades de su yo. Una de las frases más famosas de este genio del psicoanálisis dice: «La interpretación del sueño es la ví­a regia hacia el conocimiento de lo inconsciente», y esto se cumple en la presentación coreográfica de Mulleras, porque de una forma fantástica, sonora y colorida, nos revela el pensamiento de los individuos, y en conjunto exhibe el mundo oní­rico de los seres humanos. Agradezco las atenciones recibidas de Gérard Saurin, director general de la Alianza Francesa en Guatemala; Violaine Dupic, directora general adjunta y Maí«va Chaplain, encargada de comunicación. Se pueden apreciar escenas y fotos de las creaciones de Magali y Didier Mulleras en www.mulleras.com