La Premio Nobel de la Paz Rigoberta Menchú dijo ayer en la ciudad española de Huesca (Aragón) que el agua es «el corazón de los problemas» que afectan a la Tierra e incidió en la necesidad de que la humanidad establezca un nuevo tipo de relaciones con los recursos naturales disponibles no basadas en el «saqueo».
La líder indigenista, que abrió los actos de la Tribuna del Agua de la Expo 2008 en el Teatro Olimpia de Huesca, hizo esta reflexión durante la presentación pública de su libro «Agua y humanidad. Una existencia recíproca» , que ahonda en la visión maya de la naturaleza y los seres humanos.
Menchú explicó que en los últimos veinte años, entidades e instituciones públicas de diversos países se han interesado en conocer la relación de proximidad que tienen pueblos «ancestrales» como los mayas con la naturaleza, una cosmovisión antigua que identifica la «plenitud» de la vida con el agua.
Comentó que la sociedad actual pende en la actualidad de un «hilo» , el 2 por ciento de agua dulce de que dispone el planeta para abastecer a la humanidad, un 58 por ciento de la cual se desperdicia, afirmó, por la carencia de unas infraestructuras y servicios adecuadas.
En su intervención reclamó un «cambio de actitud» de los gobiernos que favorezca una gestión racional de recursos naturales, como el agua «en cada hogar y en cada institución del planeta» .
«Esta exposición mundial del agua nos debe dar la oportunidad de venir a buscar soluciones, de encontrar nuevos enfoques por la vida», indicó la guatemalteca, quien hizo una revisión de cómo los mayas aprendieron que la «esencia del agua es el elemento primigenio de la vida universal. Su esencia es la unidad reproductora, alimentadora y sustentadora de vida. El corazón del agua es la sangre del Universo y existe en la inmensidad de su ser».
Menchú tras analizar la situación mundial y latinoamericana volvió los ojos a su tierra y dijo que «aquello de que Guatemala era la eterna primavera, por su riqueza natural esta quedando en leyenda, dado que cada día los impactos del cambio climático están afectando los bosques».
Sabemos que «los bosques están allí, pero no sabemos hasta cuando porque hay muchas circunstancias provocadas por los humanos que los afectan. Advirtió que cada vez son más los guatemaltecos que tienen que desplazarse hacia otras zonas por los problemas provocados por las sequías, lo cual debe ser un asunto que se debe atender con prontitud.
Rigoberta Menchú,
Premio Nobel