¡Qué precioso, qué bello, el presente que nos hizo recientemente nuestra estimada colega y amiga Belia Pinto de Meneses! Es, nada menos, que el libro titulado «Querida Rina – Belia Pinto de Meneses».
Se trata de la recopilación de columnas y escritos publicados por espacio de 50 años en la leída columna intitulada Mensajes íntimos del influyente matutino Prensa Libre.
Nos parece digno de mención el trabajo de diseño de portada, de revisión de contenido y redacción y de diagramación, realizado por César Espinoza, Douglas Agustín y Helber García y Carlos Pocasangre, respectivamente.
Queremos agradecer en todo su valor afectivo y con toda complacencia la dedicatoria que gentilmente nos ha hecho Belita: «Para el amigo Marco Tulio Trejo Paiz con la admiración y cariño que nos ha unido en las lides periodísticas. Belia Pinto de Meneses – Rina Montalvo. Guatemala, Mayo de 20008».
El prólogo de la obra, escrito por el dilecto colega y profesional del Derecho Luis Morales Chúa es, en sí, un recorrido histórico de la actuación de la autora, Rina Montalvo, en cuanto a su diario bregar en el periodismo profesional.
Morales Chúa resume, con objetividad y elocuencia, la interesante labor de Belia en Prensa Libre en el transcurso de media centuria.
Es de subrayar lo asentado por el prologuista en el último párrafo del enfoque. Dice: «Este libro, digo finalmente, presenta a los lectores una selección rigurosa de los casos tratados en cerca de 8 mil columnas; trabajo que con justicia vale un monumento literario de incontables páginas».
Sería producirnos «in extenso» al comentar no sólo el contenido del libro de referencia, sino también la trayectoria en general de Rina, por lo que únicamente diremos que ella, al entrar a considerar cada caso que las personas le plantean, recurre a la sindéresis para hacer sugerencias y dar consejos pertinentes con base en ricas experiencias y óptimos conocimientos acumulados durante su edificante quehacer profesional y, en general, de su peregrinaje en el campo literario.
En la página de Prensa Libre donde semanalmente aparece la columna Mensajes íntimos, que por cierto espera con avidez infinidad de lectores, Rina Montalvo vuelca no sólo esclarecido pensamiento, sino a la vez todo un caudal de sentimiento para dar fluencia a lo que confidencialmente le comunican hombres y mujeres de todas las edades. Son bálsamos al espíritu de cada persona presa de angustia, de los avatares de esta vida que no es vida: a causa de la pobreza, de las hambrunas, de las crueldades y/o del abandono del esposo o de la esposa o de cualquier ser querido, de las enfermedades, de los abusos de autoridades, del mal comportamiento de los hijos, de los forajidos que andan sueltos muy campantes cometiendo verdaderas salvajadas a sabiendas de que nadie los pondrá en su sitio y, en pocas palabras, del infortunio que sufre despiadada y mayoritariamente la familia guatemalteca.
Son positivos, constructivos, admirables, incluso, los conceptuosos Mensajes íntimos que brinda cada jueves en las páginas del más influyente diario de nuestro país (Prensa Libre), la multifacética compatriota Belia Pinto de Meneses -Belita, con mucho cariño- a los numerosos lectores del matutino. La felicitamos muy sinceramente por el libro con el que nos ha distinguido y que, en la portada, ostenta su bella efigie.