Cuatro centros de investigación que lideran la lucha contra la malaria en ífrica fueron galardonados hoy con el premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional por «impulsar la investigación» y formar al «personal local» en esta pugna.
La candidatura ganadora está formada por cuatro centros de investigación: el mozambiqueño Centro de Investigaí§í£o em Saúde de Manhií§a, de los doctores Pedro Alonso y Clara Menéndez; el Ifakara Health Research and Development Centre (IHRDC), de Tanzania, dirigido por Hassan Mshinda; y el maliense Malaria Research and Training Center (MRTC), del doctor Ogobara Doumbo.
Cierra la nómina el Kintampo Health Research Centre, de Ghana, dirigido por el doctor Seth Owusu-agyei.
El jurado consideró los «méritos y la labor que desarrollan cuatro centros de investigación que luchan para romper la relación entre la enfermedad y la pobreza», según el acta leída por su presidente, Antonio Garrigues Walker, hoy en un breve acto en Oviedo (Asturias, norte).
El IHRDC se ha distinguido en los últimos años por sus «resultados del tratamiento intermitente preventivo de malaria en niños», según los cuales la «droga antimalaria SP proporcionada durante la inmunización reduce los episodios clínicos un 60%, la anemia severa un 50% y las hospitalizaciones un 30%».
El MRTC es «pionero en el desarrollo de tecnologías para detectar la presencia de parásitos resistentes (…) lo que permite luchar contra la resistencia de la malaria a determinadas drogas», mientras que el Kintampo Health Research Centre, creado en 1994, ha «desarrollado uno de los más amplios sistemas de vigilancia regional».
El Centro de Investigaí§í£o em Saúde de Manhií§a se ha centrado, por su parte, en «combatir enfermedades relacionadas con la pobreza y la formación del capital humano en los países de baja renta, para reducir la morbilidad y la mortalidad en niños y mujeres embarazadas».
Los ganadores se impusieron en las preferencias del jurado a los otros dos finalistas, la Corte Penal Internacional, con sede en La Haya, y la organización no gubernamental de desarrollo Intermón Oxfam.
«El Jurado ha considerado, además, la aportación de estos cuatro centros para impulsar la investigación, lograr una vacuna eficaz y contribuir a la mejora asistencial en los países en los que trabajan», afirmó Garrigues Walker.
La malaria es una enfermedad que amenaza al 40% de la población mundial, especialmente en el ífrica subsahariana, donde muere un niño menor de 5 años cada 30 segundos.
Los integrantes del jurado también tuvieron en cuenta «la labor de estas organizaciones en la formación del personal local para la investigación biomédica y el refuerzo institucional en la lucha contra la malaria».
Los centros galardonados cuentan «entre sus objetivos estratégicos, con la investigación biomédica, la capacitación del personal local, la atención sanitaria y el refuerzo institucional, como herramientas para romper la relación entre enfermedad y pobreza, contribuyendo al desarrollo de la salud pública nacional e internacional».
El premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional, que lleva el nombre del título del heredero de la Corona española, el príncipe Felipe de Asturias, es el segundo de los ocho galardones que se conceden cada año, tras el de las Artes, otorgado el pasado miércoles al Sistema de Orquestas Infantiles y Juveniles de Venezuela.
Los galardones, dotados con 50 mil euros y una escultura creada expresamente por el artista contemporáneo español Joan Miró para estos premios, se entregarán en el otoño boreal en una ceremonia en el teatro Campoamor de Oviedo.