Esta semana estará listo el informe final que rendirán las comisiones multisectoriales de Palín a la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), con el cual se podrá evaluar técnicamente si son habitables los terrenos que ocupan las familias afectadas por la avalancha de lodo y piedras que destruyó varias colonias en Palín el pasado jueves, informó el secretario ejecutivo Alejandro Maldonado.
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Ayer la Conred efectuó la entrega del complemento alimentario para los damnificados y se pusieron a disposición los techos mínimos en la coordinadora municipal de Palín, dijo.
Se está terminando la fase para evaluar los daños sufridos en las viviendas, luego vendrá la fase de recuperación, donde se va a tomar en cuenta cuántas familias van a tener necesidad de trasladarse o de reconstruir. Los trabajos dentro de la comunidad van a ir definiendo si continúan en riesgo o se corrige la decisión y se traslada a la gente para evitar desgracias posteriores, se informó.
La noche de la tragedia en Palín el caudal de lluvia acumuló y arrastró toneladas de lodo y piedras que lograron romper paredes, arrancaron el asfalto, destruyeron las tuberías del agua potable y lanzaron al suelo el posteado de la electricidad.
Por lo menos 30 casas sufrieron daños considerables y más de 68 familias en pobreza extrema quedaron a la intemperie en un sitio donde el agua y lodo alcanzaron más de un metro de altura y sepultó vehículos, paredes, ropa, muebles y artículos de cocina.
La población insiste que el tiradero de ripio y tierra ubicado en las cercanías de la autopista Palín -Escuintla y la falta de drenajes formales y propios en colonias residenciales vecinas se transforman en embalses cuando llueve y esa acumulación se desborda con fuerza hacia abajo en la ciudad de Palín. Por ello, la situación debe ser corregida por las autoridades municipales, alegaron.