Dos sucesos más sacudieron al sistema de cárceles y a las fuerzas de seguridad ciudadana el fin de semana.
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El primero, un atentado mortal contra Enio Gaytán Debroy, profesional del Derecho, con servicio de asesoría en el Sistema Penitenciario para la cárcel El Infiernito, Escuintla. El segundo caso, la fuga de nueve reos durante una confusión por protesta de pobladores afuera de la cárcel en Quiché, donde exigían la entrega de un capturado.
Se dio a conocer que la víctima mortal se dedicaba a realizar una rutina de ejercicios en la carretera en compañía de otro deportista cuando en una parte del trayecto se les acercó un vehículo, desde donde hombres armados dispararon indiscriminadamente sobre el abogado, quien murió en el lugar, según la Policía.
Las balas impactaron en Gaitán después de intentar escapar, de acuerdo con la información.
En el caso de Quiché, por lo menos nueve personas que estaban detenidas preventivamente escaparon, aprovechando la inconformidad y confusión que se producía afuera del edificio de la Policía Nacional Civil (PNC), para exigir la entrega de un supuesto secuestrador.
Se dio a conocer que las personas que protestaban pretendían hacer justicia por propia mano. La exigencia de la gente creó la presencia desordenada de un grupo, lo que aprovecharon los presos para mezclarse en la multitud y desaparecer del control de la Policía.
Durante la protesta, los pobladores dejaron inservible el mobiliario y equipo de la comisaría departamental de Quiché, por ello fue necesario evacuar a los elementos de Policía.
Apenas el pasado viernes, el centro de reorientación de menores Las Gaviotas, en la zona 12 de la capital, volvió a ser escenario de otro motín en el término de ocho días. La cárcel de Petén, también fue sitio de protesta carcelaria donde resultaron heridos varios internos amotinados.
Al iniciar el mes de mayo, en el centro de detención preventiva de Chimaltenango murió trágicamente el subdirector, Jorge Augusto Mendoza, a quien los integrantes de la Mara 18 secuestraron a la hora del conteo de presos y después lo mutilaron.
También fueron rehenes tres guardias más del Sistema Penitenciario, quienes lograron salvar su vida y solo resultaron con heridas leves.