Los retos de la educación bilingí¼e


Se estima que existen 11 mil maestros bilingí¼es en todo el magisterio, de ellos el 60% deberí­a hablar al menos un idioma indí­gena.

Siendo un paí­s con un abanico extenso de diversidad cultural, Guatemala enfrenta una serie de retos en donde esas caracterí­sticas formen parte del sistema educativo bilingí¼e y de ese modo alcanzar una cobertura eficiente.

Ligia Flores
lahora@lahora.com.gt

Sensibilizar a los responsables del sistema educativo sobre la importancia de ofrecer educación con calidad y equidad a las poblaciones indí­genas, superar la formación precaria y poco profunda en aspectos de interculturalidad, así­ como la elaboración de materiales didácticos avanzados, son los principales desafí­os que debe afrontar el paí­s, en materia de educación bilingí¼e intercultural.

Según la experta chilena en Educación Bilingí¼e Intercultural, Viviana Galdames, Guatemala muestra aspectos similares a otros paí­ses latinoamericanos, como México, Ecuador, Perú y Bolivia. Galdames cree que estos tres grandes retos son complejos de librar, pero considera que existe cierto avance en algunos programas impulsados por las autoridades educativas.

Luis Enrique López, director del Programa de Apoyo a la Calidad Educativa, PACE, considera que «aún estamos anclados» en la visión monolingí¼ista de la educación, ya que se ha puesto mucho énfasis en la defensa ideológico-polí­tica de la educación, desde la perspectiva del derecho de las comunidades a hablar su idioma

López advierte que Guatemala dista mucho de atender a la población infantil en educación bilingí¼e; pese a que se ha avanzado en la creación de escuelas de este tipo, aún no se ha discutido sobre la calidad de los procesos educativos. «Se debe destacar el carácter global de la educación», dice López.

Asimismo, asegura que se debe priorizar la capacitación de los docentes y la formación de calidad de los futuros mentores.

«Apenas hay unos 11 mil maestros bilingí¼es, del total de maestros, de los cuales el 60% deberí­a hablar al menos un idioma indí­gena», recomienda.

El Proyecto PACE

En la mayorí­a de casos, cuando se discute sobre el aprendizaje en lenguaje materno, se piensa en un idioma indí­gena y como segunda lengua al castellano, sin embargo, Galdames opina que «existen situaciones excepcionales derivadas de condiciones sociohistóricas complejas, en las que niños y niñas indí­genas pueden tener al castellano como primera lengua y deben aprender la indí­gena como segunda».

Por tal razón, el Proyecto PACE coordinó la visita de Aí­da Walqui de Wested de San Francisco, y Viviana Galdames, de la Universidad de Alberto Hurtado de Santiago de Chile, expertas en educación bilingí¼e intercultural, quienes estuvieron en el paí­s recientemente para trabajar en conjunto con la Dirección de Educación Bilingí¼e, de la cartera educativa, en capacitación a docentes.

Los departamentos donde se enfoca esta iniciativa son Huehuetenango, Quiché, Alta y Baja Verapaz, zonas con alta presencia indí­gena y gran rezago educativo. «La educación bilingí¼e no llega a todas las escuelas y cuando lo hace, llega de manera errática, pues lo que existe en el sistema son maestros bilingí¼es y no necesariamente escuelas», argumentó el coordinador del proyecto.

Algunas cifras


Hasta noviembre de 2007 se tení­an 11,600 docentes de educación bilingí¼e, presupuestados en el renglón 011.

A finales de la administración pasada, 309 mil niños y niñas recibí­an educación bilingí¼e.

Distribución de libros de textos para todos los estudiantes y educandos en los niveles de preprimaria y primaria, en más de trece idiomas mayas.

Se crearon tres escuelas normales interculturales bilingí¼es y se amplió la cobertura al grupo chortí­, garí­funa y xinca.