Hace 49 años, un 24 de mayo de 1959, falleció John Foster Dulles, secretario de Estado norteamericano (1953-1959). Junto con su hermano Allen, director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), fueron accionistas de la United Fruit Company (UFCO), cuya participación en el derrocamiento del gobierno revolucionario de Jacobo Arbenz Guzmán está ampliamente documentada. Entre otras figuras influyentes favorables a los intereses de La Frutera estaban John Moors Cabot, secretario de Estado adjunto para Asuntos Interamericanos. Su familia poseía acciones en la bananera y su hermano, Thomas, fue presidente de la corporación en 1948. El embajador ante las Naciones Unidas, Henry Cabot Lodge, también poseía acciones y abogó por ella como senador por Massachussets. Anne Whitman, secretaria personal de Eisenhower, era esposa de Edmund Whitman, director de relaciones públicas de la UFCO. El subsecretario de Estado, Bedell Smith, contribuyó a planear el golpe contra Guatemala; como premio fue designado en el directorio de la transnacional.
El gobierno de Arbenz expropió 85,000 hectáreas de tierra no cultivada por la UFCO. La bananera siempre había dejado sin utilizar grandes porciones de sus posesiones: en 1953 el 85 por ciento de su tierra permaneció ociosa. También sólo se cultivaba la cantidad de bananos que podían venderse en el extranjero. La compañía alegó que necesitaba las vastas extensiones abandonadas como seguro contra las enfermedades que periódicamente asolaban a los platanares, aunque sus reservas excedían en mucho sus necesidades reales.
El gobierno guatemalteco ofreció 627,572 dólares en bonos, en compensación por la propiedad confiscada, basándose en las declaraciones para el pago de impuestos. La corporación había infravaluado sus fincas para reducir sus minúsculas obligaciones impositivas. El 20 de abril de 1954 se entregó una queja formal a las autoridades guatemaltecas por parte del Departamento de Estado de los Estados Unidos. Se exigían 15.854,849 dólares como compensación por las expropiaciones y advertían que la oferta del gobierno «no se parece en lo más mínimo a una evaluación justa». La cantidad ofrecida por Guatemala era de 1.21 dólares por hectárea, mientras el Departamento de Estado quería más de 30 dólares por hectárea. La UFCO pagó a 60 centavos la hectárea cuando compró la tierra hacía más de veinte años.
Hace 54 años, la «Operación í‰xito» fue concebida y orquestada para llevar al poder un gobierno «compatible» con la United Fruit. Se rompió el derecho internacional, violándose los convenios internacionales y quedó demostrada la incapacidad de las organizaciones internacionales para contener la agresión contra de un país débil. El mencionado secretario de Estado norteamericano, John Foster Dulles, calificó la culminación de la agresión contra Guatemala como una «gloriosa victoria».