Bitácora de una aventura chapina


En cuanto llegó al Everest, Arredondo extendió la bandera de su paí­s.

Apenas de haber logrado una de las hazañas más importantes de la historia del montañismo para su paí­s, el guatemalteco Francisco Arredondo ya se encuentra en plena picada de la cima más grande del mundo, el monte Everest y se dispone a venir con todo en los próximos dí­as a compartir del triunfo con sus compatriotas.


El recorrido del ascenso de Francisco por el collado sur del monte.El joven aventurero ha estado en cinco oportunidades en el rally de Parí­s-Dakar.El grupo que escaló con Arredondo junto a varios colaboradores en alguno de los campamentos.Francisco llegó a la cima del Everest en un grupo de cuatro escaladores.

Más o menos a las 6:45 horas (de Nepal) del pasado 21 de mayo Arredondo se convirtió en el segundo chapí­n , después de Jaime Viñals, en poner la bandera de Guatemala en los más alto de la cumbre del Everest de 8 mil 850 metros sobre el nivel del mar.

A diferencia de Viñals (2001), Francisco es el primer centroamericano y guatemalteco en conquistar el Everest por el collado sur.

Es el único guatemalteco y centroamericano que ha recorrido cinco veces el rally de Parí­s-Dakar. Cruzó en moto acuática el atlántico, de Puerto Barrios hacia Cuba. También ha estado en otros rallies de campeonato mundial en Marruecos, Dubai, Egipto, Túnez y Atacama.

La Hora Deportiva trató de enlazar comunicación con Arredondo, pero las condiciones climáticas imperantes durante el descenso de la cumbre impidieron la conexión, no obstante, el vocero de Arredondo, Rony Valdés, quien ha seguido de cerca la travesí­a del joven aventurero, accedió a compartir con este vespertino algunos de los momentos vividos del montañista en el Everest.

Antes del cometido, el 8 de mayo, desde el campamento número 2, Arrendodo le notificó a Valdés que se aproximaba el equipo de China con la antorcha olí­mpica a la cumbre del coloso.

Esperando que esto sucediera el resto de los equipos habí­an sido obligados a detenerse e incluso hubo extensa presencia de tropas del ejército chino y nepalí­, en ambos lados y cierta prohibición al uso de medios de comunicación como teléfonos satelitales y computadoras, pero esa restricción terminó momentos después.

Francisco continúa con los intensos preparativos para el ataque final a la cumbre, la cual continuaba planificada en el perí­odo entre el 15 y 25 de mayo.

Las condiciones climáticas son de profundo frió durante las noches pero en el dí­a puede haber un fuerte calor y reflejo del sol y la nieve. Ambas situaciones hacen que una gran parte del tiempo en espera deba pasarse dentro de las carpas.

En Arredondo, el estado fí­sico y su excelente motivación aní­mica se hacen notar, aunque a 6 mil 500 metros de altura su pulso es de 110 por minuto y la falta de oxigeno es palpable.

¿Qué siguió luego de la conquista de Arredondo?

Inmediatamente iniciaron el descenso, que fue muy difí­cil, tanto más que el ascenso porque perdieron demasiadas energí­as. En ese nivel, con esa presión y con tan poco oxí­geno, la quema de calorí­as es tres cuatro o cinco más grande de un deporte que se practica en el nivel del mar. Habí­an estado 12 horas que fue lo que duró el trayecto final, desde que salieron del campamento 4, hasta llegar a la cumbre, pero aún así­ comenzaron el descenso hasta retornar el campamento cuatro ese mismo dí­a. Ahí­ repusieron parte de sus energí­as para proseguir al dí­a siguiente al campamento dos, y posterior, continuar a otro dí­a hacia el refugio base (el viernes 23 de mayo).

El sentimiento de Arredondo es de mucho orgullo por los 13 millones de guatemaltecos que no pudimos estar allí­ con él, porque al momento de tocar la cumbre lo primero que hace es extender la bandera de su paí­s para dejarla ondear en lo más alto de la cima del mundo.

En estos momentos, del campamento base ya comenzó su caminata para concluir en cualquier instante en Katmandú, de donde se podrá trasladar a cualquier lugar.

¿Qué motivó a Francisco a ir en busca del pico más alto del planeta?

Es una buena pregunta, no obstante, debiera ser el propio Francisco quien debiera contestar esa cuestión, pero conociendo lo que él ha hecho, siempre anda en busca de nuevos retos para poder destacar la bandera de Guatemala.

¿Qué viene en el futuro para el aventurero chapí­n?

Creo que es un hombre de motos y va a seguir en ellas. Esto de la montaña es algo que siempre guardó en su corazón y lo logró, pero va a insistir en las motos. Así­ que este año me imagino que va a traer muchas sorpresas en el motociclismo y puede ser que ser que pretenda el rally sudamericano.