Enfrentamientos xenófobos


Soldados sudafricanos mataron a un hombre que los amenazaba con un arma en las afueras de Johannesburgo, donde el ejército fue desplegado por primera vez desde la oscura época del apartheid, para frenar la violencia xenófoba de esta zona periférica pobre.


«Tuvimos desgraciadamente un incidente en el que un miembro de la población recibió disparos cuando apuntaba con un arma a un soldado. Murió por disparos», informó el portavoz del ejército, el general Kwena Mangope.

«Al parecer un hombre estaba atacando a una mujer. Nuestros hombres se interpusieron y él apuntó el arma contra ellos», añadió el general Mangope, precisando que una investigación se estaba llevando a cabo.

El incidente ocurrió ayer a las diez de la mañana (hora de Guatemala) en East Rand, en el extrarradio este de Johannesburgo, donde tropas militares fueron desplegadas desde el jueves, por primera vez desde la caí­da del régimen de minorí­a blanca en 1994.

Durante el apartheid, el ejército actuaba como refuerzo de la policí­a para reprimir los altercados provocados por la población negra contra la polí­tica racista.

Los ataques xenófobos contra inmigrantes, que empezaron el 11 de mayo en el suburbio de Alexandra en Johannesburgo y se propagaron a otras zonas desfavorecidas, han causado más de 40 muertos, centenares de heridos y al menos 17 mil desplazados, según el último balance oficial.

El presidente sudafricano, Thabo Mbeki, autorizó el miércoles el despliegue militar para reforzar la acción de la policí­a, que tiene que hacer frente diariamente a unos í­ndices de criminalidad muy elevados, los más importantes en el mundo, con unas 50 ví­ctimas mortales cada dí­a.

La decisión fue criticada por ciertos sectores, que la calificaron de innecesaria, mientras se temí­an nuevos incidentes con un ejército que no está entrenado para controlar movimientos multitudinarios.

La policí­a y los servicios de la fiscalí­a general anunciaron medidas excepcionales para tratar «rápida y severamente» esa violencia, al tiempo que contemplaron la creación de tribunales especiales.

Al mismo tiempo, hoy, la policí­a señaló que la ola de violencia parecí­a calmarse y sólo algunos incidentes habí­an ocurrido durante la noche precedente.

«Sólo dispongo de informaciones relativas a los incidentes ocurridos hace 24 horas en la provincia de North West, pero no hay nada que señalar en las otras (provincias)», declaró la portavoz policial, Sally de Beer.

Precisó que en la provincia de Gauteng, donde se encuentra Johannesburgo, el epicentro de la violencia, habí­a prevalecido la calma anoche.

La organización de defensa de los derechos humanos Human Rights Watch (HRW) hizo un llamamiento al gobierno para «proteger a las ví­ctimas y garantizar la justicia», para que los inmigrantes atacados, muchos de ellos sin papeles, puedan testificar.

Debido a un desempleo de un 40% y al aumento de la pobreza, cada vez más sudafricanos reprochan a los inmigrantes, entre los que se cuentan tres millones de zimbabuenses, ser responsables de la actual crisis económica del paí­s.

Afirman que les roban los empleos y les culpan de contribuir en la criminalidad.

Sudáfrica presentó ayer por primera vez sus disculpas por estos ataques xenófobos. El vicepresidente, Phumzile Mlambo-Ngcuka, de visita a Nigeria, declaró que «estamos muy preocupados y pedimos perdón por todas las molestias ocasionadas».