Palí­n sufre por lluvias


La casa de la familia Sequén Jerónimo quedó soterrada con las puertas bloqueadas; para entrar o salir están usando la ventana.

Apenas cayó una fuerte lluvia durante tres horas y ya causó estragos para más de 500 personas, una mujer murió, 30 casas destruidas, más de 40 viviendas con serios daños, miles de quetzales en pérdidas materiales, destrucción de infraestructura y carencia de servicios básicos, era la situación en cinco colonias de Palí­n, Escuintla, hoy.

Gabriel Herrera
lahora@lahora.com.gt

La mayorí­a de las casas dañadas tiene socavados los cimientos, algunas en inminente peligro de caer.La tarea de algunas mujeres era sacar el lodo y limpiar las pocas pertenencias que quedaron en su hogar.

Marí­a Ester Suruy Pirir, de 65 años de edad, falleció ahogada al hundirse el suelo, pero antes logró salvar a tres nietos informó su esposo, José Luis Ramos Chiquival, quien perdió todas sus pertenencias.

Los habitantes de las colonias Las Marí­as, Vistas de Palí­n, Marí­a Isabel, Sacramento y Lí­nea Férrea se encuentran con la calle principal inundada con lodo, además de sus casas en el suelo, igualmente anegadas y los drenajes destruidos. El combustible bunker de una maquila se derramó y corrí­a sobre la calle. En la carretera de entrada a Palí­n, traileres y vehí­culos quedaron soterrados desde anoche y el acceso estaba cerrado para viajar a Escuintla o salir hacia la capital. Quedaron destruidos los parqueos del centro comercial más grande de la ciudad.

Luego de 15 horas de ocurrido el desastre era nula la respuesta de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), la municipalidad de Palí­n y representantes de otras instituciones estatales apenas se reuní­an para planificar sobre la evaluación de daños.

La única acción concreta desde las primeras horas fue el trabajo de las cuadrillas de Covial y Caminos, que removieron toneladas de lodo y piedras que cubrieron los neumáticos de transporte pesado y vehí­culos livianos. También se acordó permitir el paso sin cobro durante todo el dí­a al transporte de carga por el peaje de la autopista Palí­n Escuintla.

Tal como han evaluado analistas, la capacidad de respuesta del Estado y sus administradores ante los desastres por lluvia, sigue siendo deficiente, hasta el mediodí­a de este viernes los damnificados seguí­an sin recibir ayuda de emergencia como alimentos y agua potable.

La Alcaldí­a de Palí­n anunció que únicamente habí­a 52 personas en un albergue improvisado en la escuela San Antonio. La población denunció que por un tiradero temporal de ripio y tierra en la autopista, el agua de la lluvia se desví­a hacia las colonias afectadas, donde por primera vez ocurre una desgracia de tal magnitud.