Como decí­amos ayer


Ha transcurrido el tiempo de lo escrito en esta columna, y cada vez, venimos comprobando que la problemática ambiental de la República de Guatemala, se ahonda y agrava cronológicamente, de generación en generación, sin conciencia y sin miramiento alguno.

Rolando Alfaro

El fenómeno del deterioro ambiental en el entorno nacional, sin duda, no obedece a un solo factor; pero quizás el más significativo radica en la falta de educación ambiental de la población, pues no se trata sólo de imponer sanciones si no de que todos los guatemaltecos pongamos de nuestra parte para obtener un ambiente sano.

En este sentido, mucho se ha discutido sobre los efectos de la contaminación ambiental en la naturaleza y en los seres humanos; así­ algunas corrientes del pensamiento coinciden en señalar que parte de la degradación que vivimos, sea social, moral o de los recursos naturales es absolutamente normal y que ello obedece al normal crecimiento de las poblaciones y por otro lado, se está consciente que si bien es cierto de que es necesario el desarrollo de los pueblos, también lo es que tal crecimiento sea sin forzarlo y sin destruir los sistemas ambientales que proporcionan los medios naturales para la subsistencia humana.

Por lo tanto, es de trascendencia nacional que se divulgue convenientemente todo lo relativo a las ciencias ambientales y ecologí­a, porque sólo conociendo los objetivos y naturaleza del tema, podremos comprender su importancia y valor para las presentes y futuras generaciones de guatemaltecos.

Asimismo, un mejor acceso de los habitantes del territorio nacional a la información ambiental y una mayor participación de aquellos en la toma de decisiones, permitirán adoptar mejores acciones y aplicarlas más eficazmente, contribuyendo a sensibilizar a la población y a expresar sus preocupaciones, así­ como coadyuvar con las autoridades en la resolución de los fenómenos de deterioro ambiental que aquejan a la población ya individualizada.

Finalmente, no debe escapar a mis estimados lectores que me han seguido en esta columna que en Guatemala, la contaminación se viene manifestando en diversas formas y que van desde el aumento del aire contaminado hasta el ruido excesivo, contaminación urbana provocada por la emisión de gases vehiculares, contaminación visual y aumento de desechos sólidos, entre otros factores de deterioro que sin duda alguna vienen alterando la salud de todos los habitantes del territorio nacional.