La Comisión Europea desvela hoy las líneas generales de la Unión por el Mediterráneo, un proyecto abanderado por el presidente francés, Nicolas Sarkozy, cuyas ambiciones se han visto nuevamente recortadas para lograr el apoyo de todos los Estados de la UE.
El presidente Sarkozy inaugurará por todo lo alto el 13 de julio este proyecto cuyo objetivo es un acercamiento entre la Unión Europea y los países del sur del Mediterráneo para acelerar su desarrollo.
Sin embargo muchas de las ideas que se habían puesto inicialmente sobre la mesa no figuran en el proyecto que ha preparado la Comisión Europea.
Lo que en un principio pretendía Sarkozy era hacer participar, de la parte europea, únicamente a los países limítrofes con el Mediterráneo. Pero ante las protestas de varios Estados miembros, con Alemania a la cabeza, el mandatario francés tuvo que revisar su propuesta a principios de 2008.
Según una fuente europea, la Comisión propondrá hoy que el proyecto incluya 44 países del Mediterráneo y el Adriático: los 27 Estados miembros de la UE, más los 13 miembros y observadores del «Proceso de Barcelona» lanzado en 1995 por los europeos para establecer una asociación con los países del sur del Mediterráneo (Mauritania, Marruecos, Argelia, Túnez, Libia, Egipto, Jordania, los territorios palestinos, Israel, Líbano, Siria, Turquía y Albania), así como Croacia, Bosnia, Montenegro y Mónaco.