¿Quién dijo que la ley debe aplicarse por parejo?


Si usted o yo, por un momento detenemos la marcha de nuestro vehí­culo en cualquier calle de la ciudad capital, que allá a lo lejos tenga vestigios de haber sido pintado su deteriorado asfalto con una franja roja paralela a la acera ¡Dios guarde!, porque le cae la viga, se le pone enfrente un integrante de la PMT, verde del todo y con modales de ogro le impone una multa que lo congela en un segundo. Pero por favor, ni se le ocurra alegar argumentando que lo hizo para no manejar hablando por teléfono celular o porque este se le cayó llevándolo entre los pies y los pedales, porque entonces aparece otro verdoso vehiculo, cargado de cepos, que le colocan uno en menos de lo que canta un gallo. No, le suplico que ni se le ocurra enojarse, porque entonces no se escapa de un palazo en medio de las dos orejas, corriéndose el riesgo que lo acusen de insultos a la autoridad. ¿Exagero?, ¿lo que asevero no es más que un señalamiento sin fundamento para los angelitos que velan dí­a y noche porque los chapines dejemos de violar las leyes de tránsito?

Francisco Cáceres Barrios

Le cuento que la semana pasada el congelado fui yo, no porque me haya multado un agente por haberle reclamado que dejara de estar sustituyendo a los semáforos, sino porque me enteré de la noticia aparecida en Prensa Libre el 13 de mayo, en que de enero a este mes, la Fiscalí­a de Delitos Administrativos ha conocido de 33 denuncias contra agentes de la PMT, lo que ha venido a doblar los casos conocidos en el 2007, siendo acusados de abuso de autoridad, lesiones y cohecho entre otras cosas más, lo que representarí­a, de ser juzgados y hallados culpables, de sufrir penas que irí­an desde tres hasta doce años de cárcel según el caso. Lo más serio es que existen suficientes pruebas contra los agentes, aparte de lo ya sabido por la agresión a cinco efectivos de la PNC. Mis preguntas son entonces ¿por qué no se les aplica la ley pronta y justamente?, ¿por qué al ciudadano que cumple con sus obligaciones y responsabilidades se le trata de mentiroso y falso, cuando existen videos y cientos de pruebas en su contra y hasta el mismo Vicepresidente deja de lado sus importantí­simas funciones para ir a platicar con el Alcalde, para saber cuál es su punto de vista?

No disculpen, es hora de poner orden en el descalabrado tránsito de vehí­culos del municipio. Insisto en decir que la Municipalidad de Guatemala no ha podido asumir sus deberes y obligaciones para administrar el tránsito, porque no ha sido eficaz, mucho menos cumplida su misión. Entonces, de igual manera como por un acuerdo gubernativo se le trasladó la competencia, el Ministerio de Gobernación debiera reasumir la autoridad que por ley le corresponde o ¿están esperando que un dí­a de estos se produzca un zafarrancho de Padre y Señor Mí­o? Que conste, más que advertidos están.