Perseguidos en Guatemala y en Estados Unidos


Los emigrantes guatemaltecos no cesamos de recibir noticias negativas. Por un lado, en Guatemala se sigue persiguiendo al movimiento social, con violencia, juicios con artimañas, represión policí­aca y ataques de los poderosos. Por otro lado, a la petición del presidente Colom de protección temporal para nuestros ciudadanos (TPS) que hizo al presidente Bush, la administración Republicana responde con la peor redada de indocumentados en la historia de los Estados Unidos, en Postville, Iowa, que afectó principalmente a connacionales.

Raúl Molina Mejí­a

El año pasado, la Red por la Paz y el Desarrollo de Guatemala (RPDG) manifestó a los dos binomios finales a la Presidencia/Vicepresidencia que estarí­amos dispuestos a colaborar con el nuevo gobierno, en tanto se protegieran los derechos humanos y se respetara al movimiento sindical y popular. De igual manera se pronunció la RPDG en la reunión con el presidente Colom en Washington DC, por escrito y de palabra. No obstante, el gobierno actual parece ser continuidad de las nefastas administraciones de Arzú, Portillo y Berger. Los ataques contra los campesinos, las amenazas contra los defensores de los derechos humanos y la violencia contra dirigentes sindicales, campesinos y populares han marcado y manchado los primeros 120 dí­as.

En declaración de este 13, CNOC denunció la ejecución extrajudicial de Mario Caal Bolón, en Izabal, el 15 de marzo, así­ como el ataque armado contra Leocadio Juracán y compañeros, en Suchitepéquez, el 1 de mayo. También recordó la ejecución de Miguel íngel Ramí­rez, el 2 de marzo. El FNL denunció el mismo 13 el asesinato de Sergio Garcí­a, Secretario de Actas del Sindicato de Salud en Izabal. Estos hechos no pueden continuar. Nos unimos al FNL para afirmar «los crí­menes contra dirigentes populares deben cesar».

Por otro lado, nos ha golpeado la redada de indocumentados en Iowa. Según las noticias, detuvieron a 390 inmigrantes, de ellos 290 guatemaltecos. La redada fue organizada como un acto de guerra o combate al crimen, habiendo participado 15 agencias de policí­a de Estados Unidos. Hubo atropellos, violación de normas internacionales y tratamiento cruel y denigrante, y se impidió por casi 24 horas que se brindara asesorí­a para evitar la autoincriminación. Lo que es peor, se anticipan más redadas antes de la elección del 4 de noviembre, en un esfuerzo de los Republicanos por demostrar que son duros contra la inmigración.

Aunque esperamos que la situación cambie con una victoria de los Demócratas en las elecciones, es claro que nos obligarán a pagar con nuestros deportados la campaña electoral Republicana, basada en la xenofobia, la discriminación y el racismo. Saludamos la iniciativa del presidente Colom de demostrarle al presidente Bush que el TPS es una deuda humanitaria de Estados Unidos con Guatemala, así­ como el ofrecimiento de éste de estudiar la solicitud; pero resulta contradictoria como respuesta el aumento de las redadas y las deportaciones. Un hecho de esta naturaleza obliga a Colom a pedir alguna medida urgente y práctica que sea humana y consecuente. Para todos los hispanos en los Estados Unidos que votan no queda sino gritar «Â¡Recuerden Iowa!», de igual manera que «Recuerden El ílamo» condujo a la creación del estado de Texas.