La guerra en Irak será ganada de aquí a 2013 y el jefe de Al-Qaeda, Osama Bin Laden, habrá sido capturado o estará muerto ese año, prometió hoy el candidato republicano a la Casa Blanca, John McCain, en un discurso sobre los objetivos de su presidencia si es elegido.
«Para enero de 2013, Estados Unidos ha dado la bienvenida a casa a la mayoría de los hombres y mujeres de servicio que se han sacrificado terriblemente para que Estados Unidos pueda conservar su libertad», dijo McCain en un discurso en Columbus (Ohio, este).
«La guerra en Irak ha sido ganada. Irak es una democracia que funciona, aunque todavía sufre de los duraderos efectos de décadas de tiranía y siglos de tensión sectaria», dijo en su discurso de anticipación.
Los comentarios de McCain parecieron un esfuerzo por neutralizar un ataque de los demócratas, quienes alegan que él está dispuesto a pelear una guerra de cien años en Irak.
El candidato republicano ha dicho que sería feliz de ver a las tropas de Estados Unidos estar todo ese tiempo en Irak, pero en un papel no combatiente similar a la presencia militar de Estados Unidos en Alemania y Corea del Sur.
Para 2013 las tropas de Estados Unidos todavía en Irak no tomarían un papel directo de combate, dijo McCain, quien fue un firme defensor de la estrategia de aumento de tropas del presidente George W. Bush.
Mirando hacia adelante al final de su supuesto primer mandato, McCain también dijo que habrá mejorado la cooperación de inteligencia y contra insurgencia con Pakistán.
«El aumento de acciones de inteligencia que produjo la contra insurgencia llevó a la captura o muerte de Osama bin Laden y sus principales lugartenientes», dijo el candidato.
«Ya no hay lugar en el mundo que Al Qaeda pueda considerar un refugio seguro», dijo McCain, anticipando un «uso concertado de poder militar, diplomático y económico» de Estados Unidos y sus aliados contra ese grupo.
«Todavía no ha habido ningún ataque terrorista importante en Estados Unidos desde el 11 de septiembre de 2001», agregó.
Los candidatos demócratas Barack Obama y Hillary Clinton han prometido comenzar a llevar de regreso a las tropas de combate a Estados Unidos desde Irak tan pronto como sean elegidos.
Pero McCain, un héroe de la guerra de Vietnam y veterano en política exterior, está armando su estrategia electoral en términos de seguridad nacional y apunta a la relativa inexperiencia de su probable rival, Obama.
El senador de Arizona dijo que para el final de su primer mandato, las ambiciones nucleares de Irán y Corea del Norte serían negadas con la ayuda diplomática de una «renuente» Rusia y de China.
Bajo fuerte presión del gobierno de McCain y una nueva «Liga de Democracias», el gobierno de Sudán ha sido obligado a aceptar una fuerza multinacional de mantenimiento de paz en Darfur apoyada en el respaldo logístico y aéreo de la OTAN, agregó.
El discurso del candidato republicano tuvo lugar el mismo día que Obama reaccionaba indignado a un comentario de Bush, que lo acusó en Israel de ser débil con el terrorismo.
Con los sondeos mostrando que ocho de cada diez votantes cree que Estados Unidos marcha en la dirección equivocada, McCain también dijo que era tiempo de terminar con el feroz partidismo en Washington.
«Soy conciente de que no puedo hacer ninguno de estos cambios solo», dijo McCain.
«Pero durante demasiado tiempo Washington ha estado consumido por un híper-partidismo que trata cada serio desafío que nos enfrenta como una oportunidad para intercambiar insultos, menospreciar los motivos del otro, y pelear por la siguiente elección».
«Los estadounidenses están cansados de eso, y tienen todo el derecho de estarlo. Están cansados de la política del egoísmo, de los impasses y las demoras».