El presidente ecuatoriano Rafael Correa aseguró hoy en París que seguirá intentando la liberación de los prisioneros de la guerrilla colombiana de las FARC, tras reunirse con los familiares de la rehén franco-colombiana Ingrid Betancourt.
«Vamos a seguir tratando» la liberación de los rehenes, dijo Correa en una rueda de prensa en París que ponía fin a una gira europea de tres días que le llevó a España, Bruselas y Francia.
Correa, que ayer se reunió con su par francés Nicolas Sarkozy, habló hoy con el hijo y el ex marido de Ingrid Betancourt, Lorenzo y Fabrice Delloye respectivamente, así como con Astrid Betancourt, hermana de la rehén en manos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) desde 2002.
Correa dijo que el balance de su gira, destinada a «contrarrestar la campaña» que según él efectúa Colombia contra Ecuador, fue «extremadamente positivo», antes de la cumbre UE-América Latina el viernes y el sábado en Lima.
«Lo que esperamos es que en la cumbre de Lima los países latinoamericanos y la Unión Europea muestren una apertura hacia las FARC», en vistas a un reconocimiento político, si la guerrilla se compromete a renunciar a todo acto terrorista, afirmó Fabrice Delloye.
Hervé Marro, portavoz del Comité de Solidaridad con Ingrid Betancourt en París, dijo por su lado que la visita de Correa «respondió a nuestras expectativas» y que tienen en el presidente ecuatoriano «alguien en quien podemos contar».
Correa se felicitó de que Francia comparta «el compromiso» de «buscar una salida pacífica al conflicto colombiano», al tiempo que recordó que hay ecuatorianos entre los 3 mil rehenes en Colombia.
«Vamos a seguir intentando contactar por motivos humanitario con las FARC», añadió Correa, que precisó que prestará el territorio ecuatoriano o enviará a un delegado para hablar con la guerrilla «si es necesario», pero «sin tener que pedirle permiso a nadie, porque nosotros somos un país soberano».