Hoy culmina la primera parte del período de sesiones ordinarias en el Congreso y la creación de leyes es calificada como sustantiva por parte de los mismos diputados, quienes aprobaron de urgencia nacional más de cinco decretos, algo que para los analistas desvirtúa un recurso que el Legislativo tiene para casos excepcionales, al punto de ser utilizado como moneda corriente.
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En el transcurso del mes de abril el Congreso aprobó, de urgencia nacional, el aumento salarial a las clases pasivas del Estado, el cual será efectivo a partir del 1 julio. La normativa aprobada tiene como objetivo aumentar el monto de las pensiones que reciben aquellas personas que durante más de 20 años aportaron su experiencia en diferentes instituciones del Estado, indica un boletín del Legislativo.
También de urgencia nacional el Parlamento aprobó, el 4 de marzo, el decreto 13-2008 que contiene la Reforma a la Ley del Impuesto sobre la Renta, respecto a la obligación de adjuntar Estados Financieros auditados a la Declaración Jurada del Impuesto sobre la Renta correspondiente al período 2007.
El 15 de abril, los diputados aprobaron de urgencia nacional las reformas al Registro Nacional de las Personas (Renap) para la emisión del Documento Personal de Identificación (DPI). Ahora, el Renap tiene hasta el 2 de enero de 2009 para empezar a emitir el DPI, el cual reemplazará la actual cédula de vecindad, y tendrá dos años para dotar del nuevo documento a toda la población. También se aprobaron reformas al artículo 98 de la ley del Renap respecto de la empresa que se hará cargo de la emisión del DPI. El cambio permite ahora que más firmas puedan ofertar para emitir el documento, pues ya había la restricción.
Temas que en su momento podrían resultar menos trascendentales también han sido aprobados de urgencia nacional, tal es el caso de una prórroga hasta el 31 de julio, para el pago del impuesto de circulación de vehículos terrestres, marítimos y aéreos. La iniciativa del Frente Republicano Guatemalteco, y que es catalogada como una costumbre de ese bloque, fue aprobada por el pleno el pasado 1 de abril. Ese plazo vencía el 31 de mayo, pero con esa prórroga los interesados tendrán dos meses más para efectuar ese pago.
La última polémica
Tras una serie de aprobaciones de urgencia nacional y los recurrentes anuncios de diputados sobre iniciativas que deberían ser aprobadas, de forma acelerada, más de un diputado se ha opuesto a seguir desgastando esa figura. La última vez que ese término fue utilizado en el pleno se desencadenó una serie de opiniones en contra. En aquella ocasión, el bloque oficial promovía la discusión de la ley del fondo de petróleo.
«íšltimamente todo se quiere aprobar de urgencia nacional. Hay que evaluar antes para no cometer errores», dijo Aníbal García de Encuentro por Guatemala, el día que se intentó aprobar la prórroga de los contratos petroleros, tras descubrir esa doble intencionalidad en la ley.
«Se desvirtúa esa figura», expresó enérgicamente el unionista Mariano Rayo, quien sucedió en el uso de la palabra a García, el mismo día.
Intentos fallidos y anuncios frustrados
Se trató de aprobar por esa modalidad la Ley contra el Femicidio, pero sus promotoras concluyeron que era mejor hacer un análisis exhaustivo de la iniciativa, y así lograron el apoyo de quienes veían errores en ella, por lo que al final se aprobó en tres lecturas.
La bancada del PP, a través del diputado Alejandro Sinibaldi, intentó reducir los impuestos a los combustibles, pero no encontró apoyo, pues encendió una grabadora en el hemiciclo que caldeó los ánimos de la bancada oficial, pues hizo sonar un jingle publicitario en el que el otrora candidato presidencial, ílvaro Colom, se comprometía a reducir el precio de la gasolina.
El pasado 23 de abril se intentó aprobar, de urgencia, una ley para crear un fondo del petróleo, pero los diputados pidieron tiempo para evaluar la propuesta.
Al principio del año Mario Taracena, jefe del bloque UNE, anunció que presentaría un proyecto de ley para evitar la contratación de familiares de diputados en el Congreso, para que fuera aprobada de urgencia, pero posteriormente se retractó.
El artículo 176 de la Constitución estipula que un proyecto de ley se pondrá a discusión en tres sesiones celebradas en distintos días. Se exceptúan los casos de urgencia nacional, para lo cual se requieren 105 votos. La ley orgánica del Legislativo sólo señala que la petición de declaratoria de urgencia nacional se hace mediante moción privilegiada, y que en dicho caso no es necesario el dictamen de la comisión.
Para la analista Carmen Aída Ibarra, de la Fundación Myrna Mack, el Congreso de la República debe tomarse el tiempo para analizar en tres debates una iniciativa o por lo menos, así debe hacerse ahora que inicia el receso, particularmente en leyes relacionadas a justicia y seguridad, recomienda.
Mientras tanto, Fernando Linares, ex constituyente, opina que el Congreso aprueba de urgencia las leyes que han sido titular de prensa, es decir, que lo que los lleva a estas aprobaciones aceleradas es la presión de los medios de comunicación y de la opinión pública.
«No pueden estar legislando a la carrera, a troche y moche. Menos aún si los proyectos son sacados de la manga, como ha ocurrido en algunos casos», declaró Ibarra.