Deseo iniciar esta tarde mi aporte refiriéndome a la lamentable situación que millones de ciudadanas, hijas, hermanas, madres, esposas, novias, abuelas, profesionales, dirigentes, confrontan mundialmente día a día. Sabia acaso que en ¿La ley china se exige el nacimiento de sólo un hijo por familia, idealmente hombre?, que ¿en el hinduismo, la religión principal y que cuenta con gran influencia incluso entre la población no hindú y el Código Manu (Código Moral del periodo del Hinduismo í‰pico y Puránico) base de la moral popular actual, hacen declaraciones explícitas sobre la posición de subordinación que debe ocupar la mujer respecto al hombre, privando a ésta de toda independencia y dignidad como persona durante toda su vida? ¿Sabía acaso en tiempos de la inquisición se llegaron a ejecutar hasta unas 400 mujeres diariamente por pesar sobre ellas la absurda acusación de brujas, un viejo cuento que atribuía las desgracias a las mujeres, desgracia como la manzana en el paraíso perdido? ¿Sabia acaso amable lector que las mujeres violadas en Pakistán se arriesgan a recibir cien latigazos o morir lapidadas por haber tenido relaciones sexuales fuera del matrimonio? Recordemos un caso similar en Nigeria. ¿Tenía acaso información que después de que Kirguistán se independizó de la Unión Soviética en 1991 el secuestro de novias ha renacido en el sur de país hasta convertirse en una práctica muy común? ¿Conocía sobre el debate en algunos países en donde la polémica se centra más en lo que se considera un acoso para el hombre que la simple libertad de utilizar minifalda? ¿Qué sabe de la circuncisión femenina?
A lo mejor esta columna daría para otra más. Por ser hijo, esposo, hermano, padre de una mujer, esta tarde como analista no puedo quedar callado ante la indiferencia de los que torpemente defienden bajo prejuicios machistas la subordinación absurda de la mujer. Ante la obviedad de que hombres y mujeres en el contexto de raza humana gozamos de idénticos privilegios y de que somos al final de cuentas seres humanos y por lo tanto las oportunidades debieran ser igualmente de dignas, habremos de constatar que si bien es cierto en las últimas décadas se ha verificado un mejoramiento de la situación de las mujeres y jóvenes a nivel mundial, mejoramiento que abarca diversos aspectos, como por ejemplo que hay muchas jóvenes que inician y completan estudios y en casi todos los países del mundo las mujeres tienen derecho a voto, los mismos no son suficientes.
Queda aún muchísimo por trabajar en el camino hacia un mundo de igualdad. Dejo algunas cifras para su consideración y propio análisis: Un 70% de los pobres del mundo son mujeres. Alrededor de la cuarta parte de la población adulta del mundo es analfabeta, dos de cada tres son mujeres. Las mujeres reciben alrededor de un 10% de los salarios que se pagan en el mundo y son propietarias de un 1% de la propiedad de la tierra a nivel mundial. Un 14% de los miembros de los parlamentos en todo el mundo son mujeres y un 10,5% de los cargos ministeriales son ocupados por mujeres.
Alrededor de 500 mil mujeres de los países pobres son reclutadas cada año para trabajar en la creciente industria global del sexo. La guerra expone especialmente a las mujeres a la violencia basada en el abuso sexual, la tortura, la prostitución y el contagio con VIH/Sida. Cada año mueren 500 mil mujeres durante el embarazo y el parto. Alrededor de una de cada cuatro mujeres está expuesta a la violencia intrafamiliar, considerada como el mayor obstáculo al desarrollo de las jóvenes y mujeres. Más de 2 millones de jóvenes y mujeres son víctimas cada año de mutilaciones genitales. Las jóvenes del Sur son actualmente el grupo más expuesto al contagio con VIH/Sida.
Necesitamos avanzar en la inclusión de la mujer en la toma de decisiones políticas, trabajar por la igualdad desde el hogar, en la escuela, en la universidad, en la política, la academia, la empresa y ante todo asumir como un compromiso los 12 puntos de la Conferencia de las NNUU sobre la mujer: Mujeres y Pobreza, Educación y Enseñanza a las Mujeres, Mujeres y Salud, Violencia contra la Mujer, Mujeres y Conflictos Armados, Mujeres y Economía, Mujeres en la Política y el Liderazgo, Mecanismos Institucionales de Igualdad entre los sexos, Mujeres y Medios de Comunicación, Mujeres y Medioambiente y finalmente Niñas Adolescentes. Falta por ver si la Comunidad Internacional realmente se encuentra comprometida con generar esos cambios. ¡Benditas sean amadas mujeres!
Politólogo con orientación en relaciones internacionales y estudios de post grado en Política y Derecho Internacional.