Los controles antidopaje realizados al azar en colegios de Estados Unidos, dictaminados constitucionales por la Suprema Corte de Justicia en 2002, siguen levantando polémica ante quienes señalan su ineficacia e incluso los califican de violación de las libertades individuales.
Los análisis, aplicados a los alumnos durante actividades extracurriculares, son defendidos como arma eficaz contra las drogas en los colegios secundarios, en especial por la Casa Blanca, que en febrero anunció que haría de esta práctica su principal caballo de batalla para combatir el consumo entre los jóvenes.
En 2003, la administración de George W. Bush creó un fondo para alentar a los centros de estudios a implementar la medida.
Actualmente, 4.100 colegios estadounidenses adoptaron los controles y 400 se beneficiaron de un apoyo financiero del gobierno federal, precisó Bertha Madras, responsable de la oficina de prevención de uso de drogas (ONCDP), que depende de la Casa Blanca.
«Los establecimientos que ensayan este dispositivo están muy satisfechos», aseguró.