El nuevo jefe de gobierno italiano, Silvio Berlusconi, se comprometió hoy en su primer discurso ante el Parlamento «a recuperar» la economía italiana, fuertemente estancada desde hace varios años.
«El problema principal de nuestro país es que tiene que volver a crecer económicamente, después de la larga fase decepcionante de nuestra economía», afirmó.
En su discurso, que duró casi media hora, Berlusconi repitió en numerosas ocasiones la palabra «crecer» y aseguró que en Italia existen todas las condiciones para empezar una nueva fase.
«El país tiene que recuperarse, crecer. Tenemos la capacidad para reactivar la economía y abrir una nueva fase de crecimiento», agregó.
Italia figura entre los países que menos crecen en Europa y el gobierno saliente calculó en baja el crecimiento económico del país para el 2008 fijándolo en 0,6%.
Ante la cámara de Diputados, Berlusconi enumeró las prioridades de su gobierno, entre ellas la resolución de la crisis de las basuras que sumergen a Nápoles (sur), la eliminación de los impuestos sobre la residencia única y la eliminación de los impuestos sobre las horas extraordinarias trabajadas.
Con un tono notablemente moderado, el nuevo jefe del gobierno conservador subrayó: «no prometo milagros sino pequeñas grandes cosas», dijo.
Berlusconi anunció también que la deuda pública italiana, entre las mayores del mundo, será reducida gradualmente.