El mundo se solidariza con China tras sismo


Numerosos paí­ses propusieron su ayuda a Pekí­n tras el violento sismo que ayer sacudió el suroeste de China dejando cerca de 12 mil muertos, ayuda que las autoridades chinas aceptaron precisando que no se dan las condiciones para que los equipos extranjeros viajen a la región.


Toda «ayuda material o en dinero» es bienvenida, afirmó Wang Zhenyao, director del departamento de ayuda de emergencia del Ministerio chino de Protección Civil, en rueda de prensa en Pekí­n.

Pero, «en estos momentos, existen todaví­a obstáculos al transporte en las regiones afectadas y es imposible, incluso para nuestros equipos de socorro, llegar a las zonas devastadas», agregó. «Por lo tanto, no se dan las condiciones para que autoricemos a los equipos internacionales» a viajar a la zona del terremoto, precisó.

Estados Unidos, la Unión Europea y muchos otros paí­ses ofrecieron su ayuda a China, cuyos equipos de rescate emprendieron una carrera contrarreloj en difí­ciles condiciones para encontrar supervivientes y asistir a los heridos.

Taiwán, rival de la China continental de la que se independizó de hecho en 1949, ofreció hoy ayuda de emergencia, al tiempo que su presidente, Chen Shui-bian, y su primer ministro, Chang Chun-hsiung, expresaban su pésame a las ví­ctimas.

También el presidente de Pakistán, Pervez Musharraf, se apresuró en mandar un mensaje de apoyo a su homólogo chino, Hu Jintao. «En este momento difí­cil, estamos a lado del pueblo chino y le aseguramos nuestro apoyo y nuestra solidaridad», declaró.

Pakistán fue sacudido en 2005 por un sismo de magnitud 7,6 que dejó más de 73 mil muertos y tres millones de damnificados.

«He escrito al primer ministro Wen Jiabao esta mañana para proponerle la asistencia de Australia, especialmente nuestros equipos de búsqueda y socorro», afirmó por su parte el primer ministro australiano, Kevin Rudd.

Rudd subrayó que esta catástrofe, que se produce tras el ciclón que devastó Birmania, recuerda la necesaidad de establecer mecanismos de cooperación eficaces en la región.

El presidente norteamericano George W. Bush ya habí­a presentado ayer sus condolencias a los familiares de las ví­ctimas, afirmando que Estados Unidos «está listo a ayudar de todos las maneras posibles».

Según el último balance oficial provisional, el sismo dejó 11.921 muertos en ocho regiones del China. Una inmensa mayorí­a de las ví­ctimas se registró en Sichuan, provincia del suroeste del paí­s.

Desde Bruselas, la Comisión Europea habí­a afirmado «vigilar de cerca» la situación en Sichuan y estar «lista a enviar su ayuda en caso de necesidad».

Por su parte, el gobierno español manifestó su «profunda tristeza por los miles de muertos y damnificados» y transmitió «sus condolencias y su solidaridad a los familiares de las ví­ctimas».

La solidaridad con China también se manifestó en Latinoamérica, donde el presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva se declaró «muy apenado por el desastre» en un mensaje a su homólogo chino.

El ministerio colombiano de Relaciones Exteriores expresó su pena y su solidaridad» tras este «terremoto devastador».

El Comité Olí­mpico Internacional (COI) dirigió un mensaje de solidaridad al presidente y al equipo del comité organizador de los Juegos Olí­mpicos de Pekí­n, que deben comenzar el próximo 8 de agosto. Su presidente, Jacques Rogge, escribió a Hu Jintao «para darle el apoyo del movimiento olí­mpico, lo mismo que al pueblo chino».

También Japón se declaró dispuesto a enviar toda la ayuda posible a las ví­ctimas. «Estamos dispuestos a enviar helicópteros y equipos de socorro», declaró hoy el portavoz del gobierno, Nobutaka Machimura.

El presidente ruso, Dmitri Medvedev, también envió sus condolencias a Hu Jintao y ofreció la ayuda de Rusia. «Estamos dispuestos si fuera necesario a dar nuestra ayuda para remediar las consecuencias de esta situación de emergencia», escribió en un telegrama.